Design Thinking, el camino hacia la Innovación
30, noviembreUn informe elaborado por Dinero en alianza con SAP, da cuenta de cómo el Design Thinking Mindset se está convirtiendo en la llave para innovar para las más variadas empresas ...
La informalidad ha tenido graves consecuencias en materia económica en los mercados laborales de América Latina. ...
La informalidad ha tenido graves consecuencias en materia económica en los mercados laborales de América Latina.
Según el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el sector informal sigue teniendo una gran representación en la región, alcanzando al 45% de los trabajadores asalariados. Si se incluye a los trabajadores autoempleados, el porcentaje asciende casi al 60%.
La región enfrenta dos desafíos clave para impulsar su productividad: reducir la brecha entre las habilidades de los trabajadores y los requerimientos del mercado laboral, y reducir la incidencia de la informalidad laboral.
Además del claro impacto que tienen sobre la economía, estos desafíos también podrían traer graves consecuencias en lo que refiere al proceso de acumulación de habilidades de los trabajadores.
Según el reporte “Más Habilidades para el trabajo y la vida: Los aportes de la familia, la escuela, el entorno y el mundo laboral”, el proceso de acumulación de habilidades comienza desde antes del nacimiento de la persona.
El estudio midió las habilidades socioemocionales, cognitivas y físicas entre personas de 15 a 55 años en 10 ciudades de 10 países latinoamericanos. Hallaron que las variables clave que inciden en dicho proceso a lo largo de las diferentes etapas de la vida son la familia, la escuela, el mundo laboral, las condiciones iniciales (salud y genética) y el stock de habilidades acumuladas.
En el mundo laboral, existen tres caminos a través de los cuales se logra la acumulación de habilidades: los programas de capacitación, el proceso de “aprender haciendo”, y las interacciones con colegas y superiores. Casi el 90% de la contribución en la variación de habilidades de los trabajadores corresponde al aprendizaje informal en el trabajo.
De todas formas, la posibilidad de acumular habilidades en el trabajo es mucho menor en empleos informales porque, dadas sus características, requieren muchas menos habilidades que los empleos del sector formal.
El CAF afirma que “mientras en América Latina 1 de cada 3 ocupaciones en el sector formal requieren altos niveles de habilidades cognitivas complejas, solo 1 de cada 6 empleos las requiere en el sector informal”.
De acuerdo con el reporte, para retomar el crecimiento de la última década, será imprescindible contar con trabajadores mejor formados que sean capaces de desempeñarse exitosamente en las ocupaciones que requiere el mercado laboral.
Sin embargo, para alcanzarlo, la región deberá superar serios obstáculos. América Latina viene rezagada es varios aspectos cruciales si se la compara con el resto del mundo.
Por ejemplo, los adultos latinoamericanos tienen menos años de educación promedio (8,7 años) que sus pares de otras partes del mundo (11,3 años); en lo que refiere a calidad educativa, los resultados de las últimas pruebas PISA mostraron que sólo 1 de cada 3 jóvenes latinoamericanos alcanza los niveles mínimos de formación, con 4 de cada 5 jóvenes en países de la OCDE; además, 1 de cada 10 niños sufre de desnutrición crónica, con las consecuencias que esto significa para diferentes aspectos de la vida.
A esto se suma la problemática de la deserción escolar, la elevada tasa de embarazos adolescentes y el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan (Ninis).
De todas formas, la región está atravesando un periodo que se denomina como Bono Demográfico. Esto significa que tiene una enorme oportunidad de mejora si se pone el foco adecuado en los jóvenes, las trayectorias de empleo de calidad, la calidad educativa y la lucha contra la informalidad.
Para 2017 se espera que la región emerja económicamente pero con un crecimiento débil, de alrededor del 2%. “Uno de los cimientos de este crecimiento más vigoroso tiene que ver con el refuerzo de los mercados laborales, que en 2016 sufrieron un visible retroceso”, señala CAF.