Crece el desempleo juvenil en el mundo

25, agosto

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó un nuevo informe sobre Perspectivas Sociales y del Empleo ...

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó un nuevo informe sobre Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias del Empleo Juvenil 2016, el cual analiza diversas variables que impactan sobre el empleo joven y su situación para el corriente año.

En primer lugar, se espera que el crecimiento económico mundial en 2016 ronde el 3,2%, un 0,4% menos que lo estimado hacia finales de 2015. La caída se debe a que las recesiones en países emergentes-exportadores de commodities clave, tales como Argentina, Brasil y Rusia, fueron más profundas de lo esperado. Por otra parte, los países en desarrollo están teniendo las tasas de crecimiento más bajas desde 2003 (sólo 4,2%). Las inversiones globales y las decisiones de contratación se mantienen bajas dada la falta de certidumbre generada en un entorno de cambios veloces.

En este escenario, el desempleo juvenil se encuentra en alza. Se espera que la tasa de desempleo juvenil sea del 13,1% en 2016 (contra 12,9% en 2015), lo que la acerca a su pico histórico en 2013 (13,2%). En consecuencia, el número de jóvenes desempleados crecerá en medio millón de personas en 2016, alcanzando a 71 millones de jóvenes, permaneciendo en niveles similares durante 2017.

Asimismo, pueden observarse variaciones entre países. Por ejemplo, el nivel de deterioro es mucho más marcado en países emergentes, donde se espera que la tasa de desempleo suba de 13,3% en 2015 a 13,7% en 2017, lo que se traduce en 53,5 millones de desempleados para 2017, comparado con 52,9 millones en 2015. Por otra parte, en países en desarrollo, se espera que la tasa de desempleo juvenil permanezca relativamente estable, en 9,5% en 2016. Sin embargo, si se observan los números absolutos, se espera un crecimiento de 0,2 millones en 2016, alcanzando a 7,9 millones de jóvenes desempleados. La causa principal es la expansión de la fuerza laboral. En lo que refiere a los países desarrollados, se espera que la tasa de desempleo juvenil sea de 14,5% (9,8 millones de personas), con un leve descenso en 2017.

Según el informe, las cifras de desempleo restan importancia a los verdaderos desafíos del mercado laboral juvenil, ya que un gran número de jóvenes trabaja, pero no ganan lo suficiente para salir de la pobreza. En este sentido, los jóvenes sufren más de la pobreza que los adultos: 37,7% de los jóvenes que trabajan viven en condiciones moderadas o extremas de pobreza, comparado con el 26% de los adultos. A eso se suma los bajos salarios y el hecho de que los jóvenes suelen trabajar de manera informal, o están subocupados.

Frente a este escenario, que incluye desempleo, pobreza, e informalidad laboral, muchos jóvenes buscan oportunidades de formación y empleo en el exterior. En 2015, casi 51 millones de migrantes internacionales fueron personas de entre 15 y 29 años, más de la mitad de quienes residen en economías desarrolladas.

El informe establece que las tasas de participación laboral de los jóvenes a nivel mundial están tendiendo a la baja, de 53,6% en 2000 a 45,8% en 2016. Las causas de esta situación son tanto positivas como negativas. Por un lado, la tasa de participación cayó dado el aumento de jóvenes entre 15 y 19 años que continúan con sus estudios. Sin embargo, entre jóvenes de 20 a 29 años, la falta de oportunidades viables de empleo suele ser el principal factor que desalienta la participación de los jóvenes en el mercado laboral.

Un resultado negativo de esta situación es la creciente proporción de jóvenes que no se encuentran trabajando ni estudiando (NINIs), un estado que acarrea riesgos de deterioro de habilidades, subempleo, y desaliento.

A esto se suma que la mayoría de los indicadores de mercados laborales muestran disparidades entre jóvenes varones y mujeres, lo que sostiene disparidades más fuertes en la transición a la adultez. Este tipo de disparidades pueden impulsar desigualdad de oportunidades y reflejan desafíos fuertemente arraigados en términos socioeconómicos y culturales que tienden a poner a las mujeres en situaciones de mayor desventaja.

Claramente, considerando el contexto, se necesita un sólido compromiso y mucho trabajo para combatir a los flagelos que afronta la juventud.

Para leer el informe completo en inglés, haga click aquí