El crecimiento de las plataformas online refleja la cambiante naturaleza del trabajo

12, marzo

En los mercados laborales actuales, la conexión entre trabajadores y trabajo se da cada vez más mediante ...

En los mercados laborales actuales, la conexión entre trabajadores y trabajo se da cada vez más mediante plataformas online. Su proliferación es una muestra de la creciente diversidad del trabajo. En muchas formas, las plataformas se han convertido en un componente esencial para dar soporte a esta diversidad, tanto en términos de oportunidades laborales, como en las aspiraciones y perfiles de la fuerza de trabajo.

El éxito de las plataformas online refleja la cambiante naturaleza del trabajo, así como también la transformación de lo que se clasifica como trabajo. A pesar de que, y esto es debatible, los empleos son menos abundantes en la actualidad, sigue existiendo muchísimo trabajo. La diferencia es que el trabajo ya no se encasilla en la visión clásica que solemos tener sobre él. En su lugar, el trabajo se descompone hasta llegar a los elementos básicos que lo constituyen, y se lo contrata como una serie de tareas a realizar. En el futuro, la gente puede llegar a encontrarse sin un empleo, pero no sin trabajo.

Es importante reconocer que no todas las plataformas online brindan el mismo servicio o la misma relación con el cliente/usuario. A grandes rasgos, las podemos clasificar dentro de cuatro categorías. En primer lugar, las que son puramente agencias de empleo online, tales como Adia o Ploy, que se dedican a reclutar y emplear candidatos bajo un modelo muy similar a las agencias físicas. Por otra parte, encontramos los job boards o bolsas de empleo, tales como Monster o Indeed, que básicamente son una base de datos de candidatos que conecta a trabajadores y oportunidades de trabajo (algunas redes sociales, como LinkedIn y facebook@work también están ofreciendo estos servicios). Otra categoría la conforman las plataformas de mercado, como Upwork y Malt, que apuntan a conectar organizaciones como trabajadores freelance. Y finalmente, lo que yo llamo plataformas de crowdsourcing, como Amazon MechanicalTurk y CrowdFlower, que permiten a las personas llevar a cabo una serie de micro tareas bajo demanda, desde etiquetar fotos o realizar traducciones.

Cada vez más, en lugar de contratar a una empresa para que cuide su jardín o configure su nueva computadora, las personas contratan directamente a un experto a través de una plataforma online. En este nuevo modelo de talento-como-un-servicio, la relación tradicional entre empleador/trabajador es reemplazada por una relación cliente/proveedor, donde todos somos empleadores y trabajadores, dependiendo del tipo de servicio que estamos ofreciendo o solicitando.

En múltiples maneras, esta nueva realidad del trabajo se adecua muy bien a las personas. Tomemos por ejemplo a los millennials: son impacientes e individualistas, y no quieren estar atados a un trabajo de por vida ni a un plan de carrera que se extienda por décadas. Les resulta más fácil encontrar a un cliente que a un empleador, y quieren tener más control sobre su relación laboral. También están buscando mayor equilibrio en sus vidas, y en esto quizás tengan un punto: en el mundo desarrollado, cualquier persona que ingresa hoy al mercado laboral tiene una expectativa de vida que ronda los 90 años, y puede estar trabajando hasta bien entrado en los 70 años. Por ende, tiene sentido equilibrar su vida laboral y personal.

La generación “Slasher” –como se los suele conocer- pueden estar llevando adelante tres trabajos al mismo tiempo – por ejemplo, un contrato de dos veces por semana como consultor IT para una empresa; trabajando de forma freelance para solucionar problemas de IT para distintas personas; y dedicando un par de días por semana a tocar el bajo y tratar de lanzar una banda de música. Las plataformas online les permiten llevar adelante todas estas actividades y trabajar cuanto quieran. A medida que los límites entre nuestra vida personal y laboral se tornan más difusos, es difícil determinar cuando finaliza el trabajo y cuando inicia el tiempo de ocio. Muchos de nosotros gestionamos nuestras cuentas bancarias online, mientras estamos trabajando, y chequeamos nuestros correos electrónicos en el fin de semana, o mientras estamos de vacaciones.

La evolución de los contratos laborales hace eco de esta nueva realidad. En otro momento, el contrato laboral estándar era el contrato permanente. Hoy vemos a las personas empleadas en contratos de tres o cuatro meses, y en contratos donde los crowdworkers son contratados por hora o, incluso por minuto.

En mi opinión hay muchas ventajas en este nuevo abordaje del trabajo. Crecen en importancia las redes de contacto y las recomendaciones boca a boca, y reemplazan relaciones amo y servidos que constituyen la base legal del empleo asalariado. En un mundo donde la confianza en las grandes organizaciones se desvanece, es clave que reconciliemos individualismo y colectivismo, para generar situaciones ganar-ganar para todo el mundo.

Los contratos laborales se están tornando menos relacionales y más transaccionales, como salarios pagos en base a resultados y no al tiempo utilizado.

En resumen, el trabajo se está convirtiendo en un commodity. Los contratos permanentes son reemplazados por una serie de arreglos de corto plazo con alguien en quien confías que podrá brindar resultados y con quien disfrutas trabajar. Si bien esto representa un importante desvío de las reglas instauradas hace 50 años, también brinda un abordaje mucho más democrático con trabajadores involucrados en la relación cliente-proveedor, comprometidos y motivados en realizar un buen trabajo.

Las plataformas online han desafiado el modelo tradicional tanto para trabajadores como para empleadores. Hoy en día el trabajo puede ser contratado en una diversidad de formas y debemos apreciar esta diversidad y asegurarnos de que los trabajadores sean clasificados correctamente –autoempleado, empleado a tiempo completo, a tiempo parcial, etc. Dada la caída del número de personas que son miembros de sindicatos y la inexistencia de las negociaciones colectivas, es importante continuar impulsando el dialogo entre trabajadores y usuarios.

Creo que esto conlleva una gran oportunidad para los mercados laborales. La forma de seguir avanzando implica la mejora del diálogo y de la comprensión entre todas las partes involucradas, llevando adelante investigaciones y estudios que nos permitan entender hechos y tendencias. De esta manera podemos estar seguros de implementar políticas que promuevan la diversidad y el emprendedurismo, y al mismo tiempo promover la protección y certidumbre para todos los trabajadores a lo largo de sus trayectorias laborales.

Acerca de Denis Pennel

Managing Director de la World Employment Confederation, Denis Pennel es un experto en mercados laborales, con extenso conocimiento y años de experiencia en cuestiones de empleo tanto a nivel mundial como de de la Unión Europea. Ha publicado varios libros en inglés y francés, describiendo las nuevas tendencias del cambiante mundo del trabajo, y participa frecuentemente como orador en conferencias internacionales.

Sigue a Denis en Twitter @PennelDenis

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