Análisis matemático: sumando, dividiendo y multiplicando en el mercado laboral

15, agosto

Por Jochem de Boer* Hacia fines de mayo se realizó un nuevo Foro de la OCDE, la plataforma anual en la que la ...

Por Jochem de Boer*

Hacia fines de mayo se realizó un nuevo Foro de la OCDE, la plataforma anual en la que la sociedad civil y el gobierno debaten sobre políticas globales y asuntos económicos. Como se acostumbra cada año, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico presentó su Informe Económico – el resultado de un extenso trabajo de análisis. Como tributo a las matemáticas que forman la base del trabajo de la OCDE, realicé unos cálculos por mi cuenta.

Los resultados del mercado laboral que derivan del análisis de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) muestran una tendencia negativa. Es momento de asumir el control de las variables con liderazgo y en forma cooperativa para atravesar las crecientes divisiones que se generan en la sociedad y los mercados laborales.

En resumen

La ecuación comienza con el Informe Económico 2019. El escenario que muestra es desalentador, con una caída del comercio y del crecimiento del bienestar que no mejoran para alinease con las altas tasas de empleo. Nuevamente crece la deuda mala, decrece la manufactura y la economía China está atravesando una fuerte desaceleración.  En el escenario más desalentador, todo esto podría resultar en una recesión mundial. Pero, todo esto es auto-infligido. Las guerras comerciales y la incertidumbre en términos de políticas están impulsando en decrecimiento en todo el mundo.

A esto se suma el Informe Económico 2019. Muestra que, más allá del record en las altas tasas de empleo, muchas personas están siendo dejadas atrás. Grandes contingentes de mujeres aun no encuentran la forma de acceder al trabajo, y aquellas que si lo hacen tienden a recibir remuneraciones más bajas. Los jóvenes sin títulos terciarios están atrapados en sectores del mercado laboral que se encuentran bajo un serio riesgo de automatización, mientras pierden oportunidades de formación. Además, quienes más necesitan apoyo del estado para acceder a oportunidades de formación y seguridad social, carecen de acceso adecuado. Y, finalmente, el caso de negocios para brindar apoyo y formación se basa en un mercado laboral que ya no existe.

El último factor en esta suma es las respuestas en forma de políticas que los países miembro de la OCDE brindan para todos estos desafíos, como se muestra en el informe titulado “Respuestas de Políticas para las Nuevas Formas de Trabajo”, publicado en marzo de 2019. Este informe muestra las preocupaciones y respuestas de gobiernos nacionales a las tendencias de los mercados laborales y, en pocas palabras, nos dice que los hacedores de políticas públicas son los primeros y más preocupaos en torno a temas como el “autoempleo” y “las plataformas”. Sin embargo, si uno observa sus políticas actuales, se puede ver que los cambios regulatorios están alejados de las “plataformas gig” que suelen trabajar con contratistas autónomos. Por el contrario: el foco regulatorio se encuentra en la relación de empleo. A través de una serie de medidas, los hacedores de políticas están realmente reduciendo las opciones para emplear personal de forma variable o temporaria.

Tristemente, cuando se trata de enfrentar los desafíos clave – garantizar el acceso al aprendizaje de por vida, y brindar redes de protección útiles para todos los trabajadores – los hacedores de políticas públicas permanecen en silencio; o, como afirma la OCDE: “(…) la mayoría de los sistemas de formación de adultos están pobremente equipados para este desafío. La participación en la formación varia ampliamente, pero el rasgo común en todos los países miembro de la OCDE, es que quienes están más necesitados de formación, son los que menos se forman (…)”.  Quizás, los hacedores de políticas pública esperan que los contratos permanentes sorteen la brecha de habilidades y arreglen la seguridad social –una clásica confusión de correlación y causalidad. De esta forma, patean el problema hacia adelante, y contribuyen a polarizar el mercado laboral donde los contratos permanentes son la única puerta hacia la formación y el apoyo. Al mismo tiempo, la incertidumbre global y la economía volátil están moviendo esta puerta cada vez más lejos del alcance de las personas.

En resumen, la dinámica económica muestra una tendencia a la baja. Grupos crecientes de personas vulnerables y subrepresentadas pierden oportunidades, y los hacedores de políticas públicas tratan de resolver la situación metiendo a la fuerza trabajadores en un mercado laboral que ya no existe. Se trata de un accidente a la espera de ocurrir. A medida que la economía continúe desacelerándose, los presupuestos personales y nacionales se verán presionados en un intento por suavizar el impacto del desplazamiento. Los empleadores con vacantes, como también aquellos que necesitan realizar ajustes, se enfrentan a un elevado costo por el cambio. Por último, con la ausencia de actualización de habilidades, la automatización de los espacios de trabajo se torna aún más atractiva –lo que empeora las posibilidades para quienes no poseen las habilidades adecuadas.

Dividiendo

Entonces, ¿qué es lo que se encuentra detrás de esta bomba de tiempo que nos autoimpusimos? Las divisiones que observamos por todos lados. Vemos regiones del mundo que construyen paredes alrededor de sí mismas, tanto físicas como digitales. Una ‘Splinternet’ con diferentes reglas de acceso, privacidad, uso de datos, y propiedad se vuelve cada vez más aparente. Las personas se dividen a sí mismas, y se retraen a cajas insonorizadas tanto online como offline. Aquellos que poseen las habilidades y los ingresos se sitúan aún más a la delantera de quienes no poseen estos elementos.  Por último, vemos a los agentes sociales dividirse en aquello que brinda ingresos, autoestima, sentimiento de pertenencia, y emancipación de la pobreza y la informalidad: el trabajo. Todos estos factores derivan en políticas y parlamentos divididos que son castigados por comprometerse y tomar decisiones.

Multiplicando

Necesitamos pasar de dividir a multiplicar. Esto requiere que los líderes de todos los sectores construyan puentes para conectarse con el otro lado. La urgencia es muy grande, y los problemas muy graves mirarse el ombligo y regodearse en felicitarse a uno mismo. En su lugar, necesitamos líderes que escuchen las soluciones de otros a los desafíos que compartimos, y que respeten las distintas caras del debate; un liderazgo que desafíe su posición y reflexione tanto sobre si mismo como sobre los otros.

*Global public affairs manager, World Employment Confederation

Acerca de WEC

Como Confederación Mundial del Empleo, WEC es la voz del sector del empleo a nivel mundial, representando habilitadores de mercados laborales en 50 países y a 7 de las empresas más grandes de soluciones en fuerza laboral. WEC brinda un acceso y compromiso único con hacedores internacionales de políticas (OIT OCDE, Banco Mundial, FMI, OIM, UE) y grupos de interés (sindicatos, la academia, think tanks, ONGs). Sus principales objetivos son ayudar a sus miembros a desarrollar sus negocios en un marco legal regulado de manera positiva y ganar reconocimiento por la contribución positiva que hace el sector al mejor funcionamiento de los mercados laborales.

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