El Trabajo que Queremos: Talento Ágil en la Era de la IA
08, mayoPor Viktorija Proskurovska, Gerente de Inteligencia del Mercado Laboral, World Employment Confederation No hay duda de que el impacto potencial de la IA en cómo ...
Por Denis Pennel para staffingamericalatina Los mercados laborales de todo el mundo se están polarizando ...
Por Denis Pennel para staffingamericalatina
Los mercados laborales de todo el mundo se están polarizando cada vez más. En muchos países vemos una creciente desigualdad en la manera en que diferentes grupos de trabajadores son tratados y esto tiene implicancias significativas para la sociedad y el futuro del trabajo.
La fuerza de trabajo suele dividirse en dos grupos: quienes tienen trabajo y quienes no tienen trabajo; quienes están en el sistema y quienes están por fuera del sistema; quienes tienen contratos permanentes y quienes saltan de un contrato a plazo fijo a otro. Muchas veces estas diferencias ocurren entre generaciones. En varias economías del sur europeo hay una marcada diferencia entre el destino de los trabajadores más grandes y las generaciones más jóvenes. Los trabajadores mayores suelen disfrutar de contratos laborales anticuados que les brindan total seguridad en trabajos de los que nunca podrían ser despedidos. Los trabajadores más jóvenes, en cambio, suelen ser excluidos de esos contratos ya que los mismos han dejado de ser ofrecidos debido al temor de los empleadores a los altos costos y a la rigidez que implican. En su lugar, los trabajadores son contratados por plazo fijo sin posibilidad de progreso laboral y sin oportunidades de ir construyendo derechos jubilatorios, vacacionales, etc.
Obviamente, esta situación es insostenible, ya que una mitad de la fuerza laboral disfruta de trabajos de por vida a expensas de otra mitad que no tiene ninguna seguridad laboral.
En otro escenario, la gente tiene trabajo, pero en la economía en negro, no declarada. Esto significa que los trabajadores nunca forman parte del sistema. Trabajando en la economía no declarada, estos trabajadores no existen oficialmente. No reciben beneficios de la seguridad social, tales como días por enfermedad pagos, vacaciones pagas, derechos jubilatorios, etc. Y trabajan en un esquema que no ofrece seguridad laboral, capacitación o crecimiento laboral. Esto no solo es altamente insatisfactorio para los trabajadores, quienes nunca pueden poner un pie en mercado laboral formal, sino que además va en detrimento de las economías y los gobiernos, quienes pierden en términos de seguridad social y pago de impuestos en sus finanzas nacionales, y para las empresas, quienes no tienen ningún tipo de seguridad en relación a sus trabajadores. Nuevamente, la principal causa es el miedo de los empleadores respecto a contratar adecuadamente al personal, debido a la falta de agilidad en las formas disponibles de trabajo.
Hay implicancias muy importantes para la sociedad si generaciones enteras de personas no pueden tomar responsabilidades de largo plazo tales como hipotecas, jubilaciones o comenzar una familia simplemente porque no tienen seguridad laboral. Entonces, ¿qué puede hacerse para abordar este tema y promover el surgimiento de un mercado laboral de dos niveles?
No es sorprendente que los mercados laborales disfuncionales con poca o excesivamente estricta regulación se encuentren en la base de sistemas de velocidades distintas y altos niveles de trabajo no declarado. Entre más abiertas y flexibles sean las estructuras de los mercados laborales, más inclusivos se tornan estos, alcanzando niveles más altos de participación laboral. En el actual ambiente económico frágil, los mercados laborales deben tornarse ágiles y permitir que los negocios respondan velozmente a los flujos de las demandas de la economía. Los gobiernos deben implementar reformas para remover contratos anticuados y restricciones injustificadas en diferentes formas de empleo, y crear una regulación laboral que ofrezca flexibilidad y seguridad, brindando un equilibrio adecuado entre las necesidades de los trabajadores y empleadores.
Dados los niveles sin precedentes de creación y destrucción de empleos, lo cual es hoy en día un hecho, incluso los contratos de tipo permanente han dejado de ofrecer seguridad total. Datos de OCDE muestran que el 50% de los contratos son extinguidos pasados los dos años. Es más, la idea misma de un contrato “permanente” –que fue popular por no más de tres o cuatro décadas a mediados del siglo XX en economías manufactureras- se está tornando progresivamente más irrelevante en nuestras economías, basadas en servicios, del siglo XXI. Estos contratos están siendo reemplazados gradualmente por una amplia gama de distintos arreglos contractuales, incluyendo contratos permanentes, trabajo de agencia, part-time, freelance y a plazo fijo.
En lugar de buscar retornar a los días de casi exclusividad de los contratos permanentes full time, los gobiernos deben generar una regulación del mercado laboral que permita un equilibrio de contratos, garantizando que todos los contratos ofrezcan niveles adecuados de protección y seguridad para todas las partes. También deberán renovar sus sistemas de seguridad social, para que derechos y beneficios, tales como día por enfermedad y jubilaciones, se encuentran adheridos a los individuos y no a las empresas, y que sean portables, permitiendo a los trabajadores trasladarlos de empleo a empleo por toda su vida laboral.
Para evitar la polarización, los mercados laborales también necesitarán intermediarios efectivos que unan oferta y demanda en el espacio de trabajo. Las agencias de empleo tienen un rol muy activo que cumplir, permaneciendo cerca del mercado laboral para identificar los trabajos disponibles y encontrar y capacitar a los trabajadores para que puedan desempeñarse en esas posiciones. De esta manera nos aseguramos que la gente este constantemente trabajando y haga transiciones en desarrollo dentro del mercado laboral –de la escuela o el desempleo al trabajo; de trabajo en trabajo; y de posiciones temporarias a trabajos de tiempo completo y de sectores en contracción a otros en expansión.
Acerca de Denis Pennel
Managing Director de Ciett y Eurociett. Denis Pennel es un experto en mercados laborales con profundo conocimiento y años de experiencia relacionados con el Empleo a nivel global y europeo. Acaba de publicar “Travailler pour soi”, un libro acerca de las nuevas realidades del trabajo.
Sigue a Denis en Twitter @PennelDenis
Acerca de CIETT
Como Confederación Internacional de Agencias Privadas de Empleo, Ciett es la voz autorizada que representa los intereses del trabajo de agencia. Fundada en 1967, Ciett agrupa a 48 federaciones nacionales de agencias privadas de empleo y a 7 de las más grandes empresas globales de staffing. Sus principales objetivos son ayudar a sus miembros a desarrollar sus negocios en un marco legal regulado de manera positiva y ganar reconocimiento por la contribución positiva que hace el sector al mejor funcionamiento de los mercados laborales.
Sigue a Ciett en Twitter @ciett_waytowork