Bolivia – Informalidad, trabajo infantil y posiciones poco claras.

14, enero

El fin del año pasado asistimos a esta foto sorpresiva: el Presidente Morales recibiendo a delegados sindicales de ...

El fin del año pasado asistimos a esta foto sorpresiva: el Presidente Morales recibiendo a delegados sindicales de niños trabajadores.

Esa foto que parece extraída de un periódico antiguo, ilustra una reunión entre los representantes de la Unión de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores de Bolivia (Unatsbo), una organización que agrupa a más de 10 mil chicos y el Presidente de Bolivia, Evo Morales. El tema: las objeciones de los niños a un proyecto de ley que fija en 14 años la edad mínima para trabajar.

Las mencionadas agrupaciones infanto-juveniles generaron protestas y fueron recibidas por el Presidente de la República. En Bolivia, según datos de la Defensoría del Pueblo, el 28% de los niños entre 5 y 17 años trabajan La posición del Presidente Morales fue la siguiente: “no debería limitarse la edad del niño, pero (estos) tampoco deberían ser explotados”.

“No debe prohibirse (el trabajo infantil), pero (el Estado debe encargarse de) cuidarlos, protegerlos”, señaló.

La Convención Nº 138 de la OIT establece en 14 años la edad mínima para trabajar en los países en desarrollo. “Algunos chicos se quejaron del convenio de la OIT, que no reconoce este esfuerzo de los niños que por distintas razones, de familia, de orfandad, tienen que trabajar”, continuó argumentando.

Luego agregó: “Coincidimos con los niños esta mañana, cuando uno trabaja desde niño tiene más conciencia social”.

El Presidente Evo Morales, de origen indígena aymara, se incorporó al mercado laboral siendo niño.

“Mi padre ha ido de zafrero a la Argentina, yo tenía como 5 o 6 años, era aymara cerrado. En la zafra era obligatorio ir a la escuela y allí no entendía qué hablaba la profesora (…), no entendía nada”, contó.

En Bolivia hay por lo menos unos 850 mil niños trabajadores, según datos oficiales.

Consultado sobre la Convención 138, el Presidente Morales manifestó que los organismos internacionales tendrán que entender que los niños tienen necesidad de trabajar.

Es muy importante destacar que la OIT no es la que impone los convenios, ni siquiera los elabora, son los 165 países firmantes quienes en asambleas y conferencias internacionales desarrollan estas convenciones a partir del diálogo social.

La OIT sólo es veedora entre los gobernantes, los trabajadores y empleadores (sus mandantes), quienes fijan los parámetros que quieren que su país ejerza. Bolivia asumió esa responsabilidad y es signatario de este convenio.

Sería excelente que nuestros líderes, se preocupen por generar el clima de negocios necesario para que los padres de estos niños puedan acceder a un trabajo decente y de esta manera evitar que ellos deambulen por las calles con sus derechos vulnerados en un entorno hostil y funcional para todo tipo de flagelos.

El mejor deseo para Bolivia sería poder ver muy pronto una foto en la que el Sr Presidente reciba a los representantes de los trabajadores (adultos) preocupados por los contenidos educativos que reciben los hijos de sus representados, quienes serán la fuerza laboral que podrá llevar a Bolivia a un verdadero estadio de desarrollo.