Productividad: cómo lograr el alto rendimiento

17, marzo

La productividad mejora a partir de las acciones individuales que impactan en un equipo o en una organización “El ...

La productividad mejora a partir de las acciones individuales que impactan en un equipo o en una organización

“El alto rendimiento comienza con una mentalidad que se traduce en las cosas que haces”, plantea el autor de The Power of Preeminence, Paul Rulkens.

Existen personas que naturalmente altamente productivas. Las que no lo son pueden entrenarse y obtener mejoras sustanciales de alto impacto. Sólo se trata de tener claros algunos conceptos y luego ponerlos en práctica de manera sistemática.

Paul Rulkens y Robert Pozen, plantean 12 puntos que pueden convertirte en una persona productiva. Cambio de hábitos.

  1. Centrarse en lo importante

Las personas productivas tienen objetivos claros y una visión de lo que quieren lograr a largo plazo. Por eso, se centran en lo más importante. Según explica Rulkens, “el 80% de lo que haces no importa”. Los productivos se focalizan su atención en ese 20% restante.

  1. Diferenciar lo importante de lo urgente

Lo importante y lo urgente son cosas totalmente distintas. Lo urgente viene marcado por alguien que espera una respuesta inmediata. Si perdemos tiempo con cuestiones urgentes sin importancia, perdemos el foco de lo que realmente necesita nuestra atención.

  1. Planificar los días

Robert Pozen es autor de Extreme Productivity. Concepto simple: cómo incrementar resultados, reduciendo las horas o cómo ser extremadamente productivo. La clave está en la planificación de las tareas pendientes y  establecer objetivos. Por ejemplo, cuando se asiste a una reunión, uno debe tener muy claro los objetivos para enfocarse en el resultado.

  1. Saber encontrar lo que necesitas cuando lo necesitas

Tener un sistema que te permita encontrar los archivos y la información que necesitas justo en el momento que la requieras es indispensable.

  1. Fijar rutinas

Una persona altamente productiva fija rutinas vinculadas a actividades diarias como vestirse o comer. Esto evita perder tiempo.

  1. Aprovechar el tiempo perdido

La espera a ser atendido en una reunión o el retraso de un vuelo son oportunidades que pueden aprovecharse si realmente tenemos nuestras tareas identificadas y planificadas.  Según Pozen durante este tiempo ‘perdido’  se puede aprovechar para responder  mails, devolver una llamada o iniciar alguna investigación.

  1. Asistir a las reuniones con un propósito claro

Para estar seguros de que estamos yendo al lugar indicado en el momento preciso deberíamos asegurarnos que la reunión  tenga los siguientes 5 componentes:

  • Las personas adecuadas
  • Documentos claramente definidos
  • Verbalizar el propósito de la reunión por adelantado
  • Fijar objetivos
  • Definir los próximos pasos antes de que termine la reunión
  1. Hacer las cosas que tendemos a demorar

Superar la tentación de posponer  todo aquello que no queremos o no nos gusta hacer es esencial para el alto rendimiento.

  1. No ser perfeccionistas

Sabemos que la perfección no existe. Evitar el perfeccionismo extremo contribuye positivamente en la productividad de la persona.

  1. Dejar espacio en el horario

Cuando los horarios están demasiado apretados, es posible que algo no salga bien. No espacios para imprevistos. Por lo tanto, tender a establecer agendas muy forzadas puede terminar por perjudicar  la productividad.

  1. Multitasking pero con complementariedad

La multiplicidad de tareas es condición de la productividad y de las personas productivas, pero teniendo en cuenta que las actividades simultáneas deben ser complementarias. Por ejemplo, si una tarea requiere de mucha energía, la simultánea debe ser más amena y sencilla. No perder foco.

  1. Trabajar estratégicamente

Es necesario dejar de hacer aquellas actividades que no inciden directamente en el objetivo y/o delegarlas si es necesario. Es importante liberar energía para poder centrarla en aquello realmente importante.