Design Thinking, el camino hacia la Innovación
30, noviembreUn informe elaborado por Dinero en alianza con SAP, da cuenta de cómo el Design Thinking Mindset se está convirtiendo en la llave para innovar para las más variadas empresas ...
La productividad mejora a partir de las acciones individuales que impactan en un equipo o en una organización “El ...
La productividad mejora a partir de las acciones individuales que impactan en un equipo o en una organización
“El alto rendimiento comienza con una mentalidad que se traduce en las cosas que haces”, plantea el autor de The Power of Preeminence, Paul Rulkens.
Existen personas que naturalmente altamente productivas. Las que no lo son pueden entrenarse y obtener mejoras sustanciales de alto impacto. Sólo se trata de tener claros algunos conceptos y luego ponerlos en práctica de manera sistemática.
Paul Rulkens y Robert Pozen, plantean 12 puntos que pueden convertirte en una persona productiva. Cambio de hábitos.
Las personas productivas tienen objetivos claros y una visión de lo que quieren lograr a largo plazo. Por eso, se centran en lo más importante. Según explica Rulkens, “el 80% de lo que haces no importa”. Los productivos se focalizan su atención en ese 20% restante.
Lo importante y lo urgente son cosas totalmente distintas. Lo urgente viene marcado por alguien que espera una respuesta inmediata. Si perdemos tiempo con cuestiones urgentes sin importancia, perdemos el foco de lo que realmente necesita nuestra atención.
Robert Pozen es autor de Extreme Productivity. Concepto simple: cómo incrementar resultados, reduciendo las horas o cómo ser extremadamente productivo. La clave está en la planificación de las tareas pendientes y establecer objetivos. Por ejemplo, cuando se asiste a una reunión, uno debe tener muy claro los objetivos para enfocarse en el resultado.
Tener un sistema que te permita encontrar los archivos y la información que necesitas justo en el momento que la requieras es indispensable.
Una persona altamente productiva fija rutinas vinculadas a actividades diarias como vestirse o comer. Esto evita perder tiempo.
La espera a ser atendido en una reunión o el retraso de un vuelo son oportunidades que pueden aprovecharse si realmente tenemos nuestras tareas identificadas y planificadas. Según Pozen durante este tiempo ‘perdido’ se puede aprovechar para responder mails, devolver una llamada o iniciar alguna investigación.
Para estar seguros de que estamos yendo al lugar indicado en el momento preciso deberíamos asegurarnos que la reunión tenga los siguientes 5 componentes:
Superar la tentación de posponer todo aquello que no queremos o no nos gusta hacer es esencial para el alto rendimiento.
Sabemos que la perfección no existe. Evitar el perfeccionismo extremo contribuye positivamente en la productividad de la persona.
Cuando los horarios están demasiado apretados, es posible que algo no salga bien. No espacios para imprevistos. Por lo tanto, tender a establecer agendas muy forzadas puede terminar por perjudicar la productividad.
La multiplicidad de tareas es condición de la productividad y de las personas productivas, pero teniendo en cuenta que las actividades simultáneas deben ser complementarias. Por ejemplo, si una tarea requiere de mucha energía, la simultánea debe ser más amena y sencilla. No perder foco.
Es necesario dejar de hacer aquellas actividades que no inciden directamente en el objetivo y/o delegarlas si es necesario. Es importante liberar energía para poder centrarla en aquello realmente importante.