El ex Secretario del Tesoro de Estados Unidos visitó Chile y dejó su visión acerca de la economía.
El ex secretario del Tesoro de Estados Unidos y actual presidente de la firma de inversiones Warburg Pincus Timothy Geithner visitó Chile por primera vez como expositor de un seminario organizado por Picton.
Como Secretario del Tesoro del Presidente Barack Obama —entre 2009 y 2013—, Geithner jugó un rol clave en la recuperación de la economía de EE.UU., junto con el ex presidente de la Reserva Federal (Fed) Ben Bernanke.
Geithner fue entrevistado durante más de una hora por el ex ministro de Hacienda Felipe Larraín.
El ex Secretario del Tesoro explicó las soluciones encontradas por las autoridades fiscales para la recuperación gradual de la economía más grande del mundo, destacando como una de las fortalezas la flexibilidad laboral del mercado norteamericano.
Para Geithner, esa fue una de las principales diferencias con Europa, que sigue teniendo problemas de crecimiento y un mercado laboral más rígido. Destacó que las dos economías tenían tasas de desempleo por sobre el 10% en 2009 y que EE.UU. logró bajarla a casi la mitad, mientras que la Zona Euro sigue con tasas similares o superiores a las del inicio de la crisis.
En su presentación, destacó la diferencia entre la política laboral de EE.UU. y la de Europa, lo que es una lección muy importante para nosotros y para los países”, dijo el ex presidente de la CPC José Antonio Guzmán.
Se mostró muy optimista respecto del desempeño futuro de la economía estadounidense
Agregó que la deuda ha bajado y que las reformas que pusieron en marcha en el mercado financiero de EE.UU. contribuyeron para instalar un comportamiento más conservador en el mercado luego de los problemas de regulaciones que vivieron en el pasado.
Apuntó que uno de los problemas que vivieron en el boom del crédito se generó por la “falta de memoria” acerca de los riesgos que existían, y que muchos de ellos estaban en el sistema financiero. Afirmó que se generó una paradoja: el Banco Central debe crear estabilidad en el tiempo y esto puede generar un exceso de confianza económica.
Geithner aseguró que Estados Unidos pudo evitar peores resultados y que la crisis subprime pudo haber sido cinco veces más grande que la Gran Depresión de 1929.
Una de las principales dificultades comunicacionales fue convencer a las personas de que las medidas que tomaron en el Programa de Alivio de Activos en Problemas (TARP, por su sigla en inglés) —que inyectó US$ 700 mil millones— iban a beneficiar a todos y no solo a los “peces gordos” de Wall Street.