En Argentina el panorama laboral es complejo.
En primer lugar, dada la destrucción del INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) por parte de la gestión anterior, aún no existen cifras fiables sobre cuántas y quiénes son las personas que no tienen trabajo. En este sentido, se piensa que el INDEC subestimó la tasa de desempleo, al no tomar a quienes han dejado de buscar empleo entre los desempleados. Se estima que la tasa actual ronda los 2 dígitos. La tasa de informalidad laboral ronda el 35% y la informalidad juvenil se estima que supera el 50%.
A continuación se analizan algunos de los temas centrales que están en discusión.
Ley de Empleo Joven
Aproximadamente un millón de jóvenes en el país no trabaja ni estudia, por lo cual entran en la categoría de ninis.
El gobierno nacional envió al Congreso un proyecto de ley para impulsar el primer empleo entre jóvenes de 18 a 24 años. Las medidas centrales del proyecto consisten en restar el importe de las contribuciones patronales al salario de los jóvenes que ingresen al mercado laboral.
Actualmente de cada $ 100 de remuneración en bruto, el empleado obtiene $ 83 de bolsillo después de pagar sus aportes, y el empleador debe pagar $ 128 por contribuciones patronales. El proyecto busca que el empleado obtenga lo mismo de bolsillo, pero que el empleador pase a pagar $ 97 a modo de incentivo para expandir su planta de personal.
Así, el proyecto apunta a subsidiar el empleo de jóvenes que tengan entre 18 y 24 años, con menos de 36 aportes a la seguridad social acreditados en su historia laboral, (continuos o discontinuos), y/o en calidad de trabajador monotributista y/o autónomo.
En Argentina, los aportes que hoy hacen los empleados son: jubilación: 11%; obra social, 3 %; seguro médico tras jubilación, 3%. Las contribuciones patronales son: jubilación: 21% o 17%, según la actividad y el volumen de ventas de la empresa, y obra social: 6 %.
El objetivo de esta iniciativa apunta a que el Estado se haga cargo de los aportes previsionales, del PAMI, y la cuota de la aseguradora de trabajo. El subsidio dura tres años, pero es decreciente, siendo mayor el primer año y bajando progresivamente.
Se trata de un beneficio en el que se disminuyen las cargas de los primeros 36 meses para así facilitar el primer empleo registrado y formal. Además, el proyecto diferencia los porcentajes de subsidio a otorgar dependiendo del tamaño del empleador (brindando mayores beneficios a las empresas pequeñas y medianas que a las grandes).
El objetivo es incentivar la contratación de jóvenes por parte de las empresas, es un esquema de trabajo decente. La importancia de que el primer empleo sea formal radica en que ayuda a que la persona tenga una mejor trayectoria laboral. Actualmente la principal puerta de entrada al mercado laboral formal lo constituyen las empresas de trabajo temporario. El acceso a esta forma de trabajo decente es funcional a las necesidades de los jóvenes ya que adquieren experiencia y en un 40% obtienen un contrato por tiempo indefinido en la empresa a la que son asignados.
El Frente Renovador, uno de los partidos de la oposición, ha propuesto estimular la contratación de personas que actualmente tienen planes sociales mediante incentivos impositivos al sector privado. Con esto se apunta a absorber dentro del sector privado a las personas con planes sociales en un periodo aproximado de 2 años.
Disminución de la litigiosidad
De acuerdo con los expertos, otro punto central a debatir es la multiplicidad de interpretaciones que permiten las leyes laborales en Argentina. Las contradicciones entre normas y su opacidad derivan en altos niveles de litigiosidad, cuyo impacto en los mercados laborales es negativo.
Subsidio por desempleo
El gobierno se ha comprometido a elevar la prestación por desempleo, la cual permanece igual desde 2006, quedando totalmente desfasada de los precios de la economía, especialmente teniendo en cuenta los altísimos niveles de inflación que viene acumulando. Por otra parte, se está evaluando brindar capacitaciones para favorecer las transiciones.
Impulso del ecosistema emprendedor
Por otro lado, el gobierno envió al congreso la Ley de Emprendedores, un proyecto que tiene por objetivo fortalecer el ecosistema emprendedor en el país. Los ejes centrales del proyecto son la creación de un nuevo tipo de sociedad, con modalidades innovadoras de pago a los empleados y menor burocracia para poder constituirlas en un plazo de 24hs.
El impulso en la generación de startups y emprendimientos locales competitivos redunda en la creación de empleo.
Ley “Antidespido”
En contraste con la línea de las medidas propuestas por el gobierno, el FPV, coalición que gobernó los últimos años en Argentina, ha propuesto y logrado aprobar en primera instancia una ley que apunta a proteger el empleo prohibiendo los despidos y las suspensiones por 180 días.
La iniciativa también le ofrece al empleado, al ser despedido, la posibilidad de ser reincorporado inmediatamente o de elegir que se le pague la doble indemnización. Quedan exceptuadas de lo que exige la ley, las empresas que tomen personal tras la sanción definitiva del proyecto.
“La ley antidespido es una ley antiempleo. Se trata de iniciativas que rigidizan aún más el mercado laboral argentino. Pone en riesgo a muchas pequeñas empresas y desalientan la creación de trabajo decente”, afirmó Martín Padulla, founder y managing director de staffingamericalatina.
“Muchas de las propuestas impulsadas apuntan a contribuir a un mercado laboral más moderno, dinámico e inclusivo que se ajuste a las necesidades del siglo XXI. Iniciativas como la recientemente aprobada en primera instancia no hacen más que desviarse del camino adecuado” concluyó Padulla.