Destacados conferencistas nos dejaron conceptos interesantes para explorar y profundizar
Hace pocos días finalizó el 15º Congreso Mundial de RRHH en Santiago, Chile. Este evento de carácter mundial contó con la participación de destacados oradores, tales como Andrés Oppenheimer y Chris Gardner.
Una conferencia a remarcar fue la de Mario Sepúlveda, uno de los 33 mineros rescatados en octubre de 2010 de la mina San José, 70 días después de que se produjera un derrumbe.
Durante su exposición, llamada “Desde el fondo de la Tierra, experiencia humana límite”, Sepúlveda dio varios ejemplos en los que mostró que su camino siempre fue marcado por la constancia y el empuje. Subrayó que la trágica experiencia que le tocó vivir junto a sus 32 compañeros mineros, le dejó una serie de lecciones donde se destacan el humor y el trabajo en equipo para sobrellevar experiencias difíciles.
El principal mensaje de Sepúlveda fue: “como trabajadores queremos que nos respeten y hagan parte de los proyectos.”.
En este sentido, hizo un llamado de atención a los empleadores, estableciendo que “nunca dejamos de ser seres humanos. Por eso les pido que transmitan las experiencias que tienen tanto en lo cultural como en lo laboral para seguir haciendo empresa. Toda persona que trabaja es digna de lo que hace. Como trabajadores queremos que gerentes y supervisores nos quieran, respeten y hagan parte de sus proyectos”.
Otra participación destacable fue la de Rita Gunther, consultora de la Universidad de Columbia, quien remarcó que la única ventaja competitiva de una empresa es la persona.
Así, Gunther estableció que “la única gran ventaja que es posible explorar y desarrollar en un mundo donde ya no hay fronteras y la competencia es demoledora es la persona”. Dio una serie de ejemplos de casos de grandes empresas que creían contar con grandes ventajas que posibilitaban su liderazgo en el mercado y que, con el cambio de gustos, patrones de consumo o surgimiento de nuevas tecnologías, enfrentaron una caída en picada. “Se puede crear la mejor de las tecnologías, pero rápidamente la gente se aburre y así las mejores ventajas desaparecen”.
En este sentido, Gunther estableció que la persona vuelve a tener una importancia fundamental, ya que las tecnologías pueden ser imitadas, pero el talento de las personas puede ser el principal potenciador del crecimiento, y subrayó que “la persona es la que puede ser capacitada y hacer la diferencia”.
Además, se realizaron una serie de talleres, entre los que se destacaron el desarrollado por la reconocida Psicóloga Pilar Sordo, titulado “Liderazgo y emoción”. Sordo habló sobre la importancia que tienen el valorar a la persona dentro de la organización, visibilizándolo y personificándolo, dándole un nombre y preocupándose por ese otro.
Advirtió que “si a mí el otro no me importa, pues lo siento sólo como un ser productivo”, todo lo anterior se hace difícil.” El valorar al otro no puede ser entrenado, sino que se vincula con la calidad humana de la gente, por ende es algo que se debe analizar y desarrollar en forma privada, para luego trasladarlo a las organizaciones.