Para 2030 la fuerza de trabajo envejecerá a nivel mundial al aumentar en 270 millones de trabajadores para alcanzar una cifra de casi 750 millones, estimó la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tras asegurar que las poblaciones con empleados con mayor madurez tienden a dinamizar las economías, pero con un desajuste en las competencias y uso de nuevas tecnologías.
“El número de personas mayores está aumentando en todo el mundo. La proporción de trabajadores de 55 años o más en la fuerza de trabajo mundial pasó de 10.5 por ciento en 1990 a un nivel sin precedentes de 14.3 por ciento en 2014”, afirmó Ekkehard Ernst, principal economista de la OIT.
Explicó que mientras más envejece una fuerza de trabajo, mayor es la probabilidad de desaceleración en el crecimiento económico.
Sin embargo, no es la edad de la fuerza de trabajo de por sí el problema, sino más bien es el envejecimiento de la población activa lo que hace que una economía sea más vulnerable al debilitamiento del crecimiento.
“De hecho, las economías que tienen una fuerza de trabajo en promedio más vieja tienen mayores probabilidades de experimentar una aceleración de su crecimiento. Los trabajadores de edad son considerados como un factor dinamizante de la economía debido a su mayor experiencia, la cual puede ayudarlos a juzgar de manera más acertada si, por ejemplo, una tecnología beneficiará o no los procesos de trabajo”.
No obstante, alertó que cuando la fuerza laboral envejece rápidamente, podría haber un desajuste de las competencias que es más difícil de resolver, ya que las empresas deberán adaptar el lugar de trabajo a las necesidades de los trabajadores mayores.
En general, los trabajadores de edad pueden estar propensos a adoptar nuevas tecnologías, dado que el progreso tecnológico con frecuencia los favorece, permitiéndoles sustituir los empleos que requieren esfuerzo físico por tareas cognitivas, a las cuales ellos pueden adaptarse mejor que los colegas más jóvenes.
Fuente: http://www.oem.com.mx/