Economía Freelance y el Futuro del Trabajo

09, noviembre

Recientemente Susan Lund, socia de McKinsey Global Institute, escribió un artículo publicado por el Huffington Post ...

Recientemente Susan Lund, socia de McKinsey Global Institute, escribió un artículo publicado por el Huffington Post donde afirma que actualmente son cada vez más los trabajadores que deciden tomar caminos alternativos a la carrera clásica como empleado en relación de dependencia para convertirse en trabajadores independientes o temporarios. Su deseo, especialmente entre los freelancers, es manejar sus propios horarios, elegir proyectos y trabajar por su cuenta.

Hay cada vez más profesiones que pueden ser realizadas de manera freelance. Los mercados digitales vienen contribuyendo en este sentido, potenciando las oportunidades de las personas de trabajar en asignaciones freelance. Como lo dice Lund, “estas plataformas crean oportunidades flexibles para individuos que quieren trabajar de manera independiente, pero al mismo tiempo están generando preocupaciones concretas en torno a la inseguridad asociada a la economía gig.”

El abanico de posibilidades que los mercados digitales ofrecen a los freelancers incluye ofrecer y publicitar sus servicios, participar de un mayor número de proyectos, hacer uso de sistemas seguros de pago y revisar a clientes potenciales.

Además, los mercados digitales pueden impulsar a las grandes empresas a contratar trabajadores temporarios cuando no pueden justificar la creación de puestos de tiempo completo, así como también reducir los costos para las pequeñas y medianas empresas que necesitan apoyo profesional.

Sin embargo, Lund se pregunta si este tipo de plataformas representan un beneficio económico para los trabajadores que buscan una forma flexible de generar ingresos, o el último signo de una mayor desigualdad de ingresos y una red derruida de contención para los trabajadores.

Ella afirma que la respuesta a esta pregunta es una combinación de ambas alternativas. Según una investigación del McKinsey Global Institute las plataformas de talento online tendrán un fuerte impacto al potenciar la participación de la fuerza de trabajo. A pesar de que algunos han salido voluntariamente de la fuerza laboral o prefieren posiciones part-time, hay millones de personas a quienes les gustaría tener los medios para aumentar sus ingresos.

Los mercados digitales pueden ser una opción para las personas que no quieren posiciones full-time. Lo cierto es que si una pequeña fracción de adultos y jóvenes inactivos usan estas plataformas para trabajar al menos unas horas por semana, el impacto económico sería altísimo (USD 1.3 trillones anuales para 2025).

De todas formas, las plataformas digitales transparentan los precios y generan mayores niveles de competencia, por lo cual un gran número de trabajos ofrecidos no garantizan un salario del que se pueda vivir. Por ende, la calidad de este tipo de trabajos viene siendo revisada.

Esto constituye un hecho sobre el que los decisores de políticas en todo el mundo necesitan comenzar a trabajar. Ellos deben generar reglas claras, estableciendo las condiciones legales para el trabajo de los freelancers. Esto incluye analizar si las regulaciones particulares de cada país (como salario mínimo) se aplican y cuáles son los beneficios que los empleadores deberán brindar.

Además Lund afirma que “si la revolución digital hace que los modelos de trabajo y de relaciones laborales alternativos  se vuelven moneda corriente, los decisores de políticas públicas deberán considerar diseñar un sistema con más beneficios portátiles. Los nuevos mercados online e intermediarios pueden surgir como opciones para satisfacer esta necesidad. O los mismos sindicatos pueden llenar estas brechas, brindando beneficios y capacitación a sus miembros.”

Con el establecimiento de las instituciones y políticas adecuadas, sería más viable para las personas elegir una profesión freelance. Los trabajadores de muchos ámbitos distintos se están volviendo agentes libres en mercados digitales, sea esto para bien o para mal. Los decisores de políticas y el sector privado necesitan generar un marco que permita a todos los participantes –incluyendo a los trabajadores- disfrutar del crecimiento económico.

 

Fuente: Huffington Post