Aprendices para el siglo XXI: ¿Un modelo para América Latina y el Caribe?

05, noviembre

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó un interesante estudio que apunta a desagregar los sistemas de ...

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó un interesante estudio que apunta a desagregar los sistemas de aprendices en sus distintos elementos.

El informe reconoce los desafíos que enfrenta América Latina y el Caribe en materia de empleo juvenil, y la necesidad de soluciones para ampliar el acceso a empleos de calidad, mejorando las habilidades de los jóvenes, y abriendo vías positivas de empleabilidad. Por otra parte, establece que las empresas de todos los sectores de las economías de la región tienen dificultades para encontrar el talento humano que necesitan y muestran preocupación por la falta de habilidades técnicas y blandas de los postulantes.

Considerando este contexto, desde el BID plantean que existen varios instrumentos para promover que los jóvenes mejoren sus habilidades y su empleabilidad. Uno de ellos son los sistemas de aprendices, los cuales han mostrado resultados exitosos en otras regiones, y por esta razón los países de América Latina y el Caribe están cada vez más interesados en este enfoque.

El informe parte de una amplia revisión bibliográfica, y propone una definición de los programas de aprendices que los diferencia de otras modalidades de capacitación.

Por otra parte, analiza en profundidad los elementos esenciales y principios guía que son fundamentales para los programas de aprendices -tanto su diseño como su implementación- y presenta ejemplos de las mejores prácticas empleadas alrededor del mundo, que los países de América Latina y el Caribe podrían aplicar adaptándolas a su propio contexto.

Además, evalúa programas similares que existen en la región y brinda un panorama de los retos que estos enfrentan. Al presentar posibles soluciones para abordar tales retos, el estudio arroja luz sobre la transferibilidad al contexto de la región de los modelos tradicionales de sistemas de aprendices (como los de Alemania, Austria, Australia, el Reino Unido, entre otros), así como de los mencionados elementos esenciales y principios guía.

Por último, en un intento de cerrar la brecha entre la teoría y la práctica, proporciona tanto a hacedores de políticas como a empleadores un conjunto de herramientas para ayudar a hacer las preguntas pertinentes al momento de diseñar nuevos programas o modernizar los ya existentes.

Para acceder al informe completo, haga click aquí.