¿Cuáles son las habilidades más demandadas? Evidencia de la base de datos Skills for Jobs de la OCDE. 

08, abril

Por Priscilla Fialho Múltiples tendencias, como por ejemplo el cambio tecnológico, el envejecimiento poblacional, y ...

Por Priscilla Fialho

Múltiples tendencias, como por ejemplo el cambio tecnológico, el envejecimiento poblacional, y la globalización, afectan simultáneamente la demanda y oferta de diferentes tipos de habilidades. Esto puede generar escasez de habilidades, especialmente en países donde la oferta no responde rápidamente a los cambios de la demanda.

A pesar de los costos que esta escasez de habilidades puede acarrear para los empleadores y la economía, es difícil establecer medidas adecuadas para este fenómeno. La mayoría de los estudios que analizan escasez de habilidades en distintos países están basados en encuestas que les piden a los empleadores que reporten dificultades en el reclutamiento de talento. La información obtenida tiende a ser subjetiva y confunde condiciones pobres de trabajo, las cuales pueden explicar las dificultades de una empresa a la hora de reclutar talento, con una escasez real de habilidades.

Para suplir esta brecha de información, la OCDE publicó recientemente la Skills for Jobs Database, que brinda mediciones de desequilibrios de habilidades en países europeos y Sudáfrica, usando una serie de datos duros, fundamentalmente salarios y dinámicas de empleo a través del tiempo. La base de datos da información clave sobre como los cambios estructurales que se están desarrollando se asocian con la emergencia de desequilibrios de habilidades. Esta información puede ser utilizada para el diseño de educación, educación de adultos, empleo, y políticas migratorias, así como también para guiar a individuos y compañías en sus decisiones de formación.

Todos los países muestran, en diferente grado, escasez de habilidades cognitivas, tales como aprendizaje activo, pensamiento crítico, formación de juicio y toma de decisiones, análisis sistemático y evaluación, y resolución de problemas complejos. En muchos países también existe una escasez crítica de habilidades de inteligencia social – fundamentalmente percepción social, instrucción, persuasión, y negociación. Otras habilidades que tienden a escasear abarcan algunas habilidades básicas de procesamiento de información (comprensión lectora, habilidades escritas y orales), y habilidades blandas, tales como gestión del tiempo y estrategias de aprendizaje.

Se trata de habilidad cognitivas no rutinarias que se asocian con puestos gerenciales o de analista, pero que también atraviesan una amplia gama de puestos de alta calificación y que están siendo fuertemente demandados. Una demanda mayor de estas posiciones podría ser impulsada, por ejemplo, por una importante reorganización del trabajo, potencialmente generada por el cambio tecnológico y la necesidad de una gestión mejor.

La emergencia de escasez de habilidades también está a tono con la bibliografía existente vinculada a la automatización de puestos de trabajo. Por ejemplo, las habilidades comunicacionales, la percepción social, la instrucción, persuasión y negociación se vinculan a interacciones humanos que, por el momento, son difíciles de automatizar mediante el uso de la robótica o la inteligencia artificial. Estas habilidades son especialmente importantes en los sectores de educación y salud, donde los salarios han crecido (y el empleo también) dando respuesta al envejecimiento poblacional y la demanda creciente del aprendizaje de por vida.

Entre las habilidades blandas, la adaptabilidad parece ser altamente demandada en casi todos los países. Esto concuerda con la idea de que cada vez más se les pide a los trabajadores que se adapten a nuevas tareas en un contexto de espacios y relaciones de trabajo cambiantes.

La Skills for Jobs Database también confirma la prevalencia de escasez en varias áreas de conocimiento que se vinculan directamente con el progreso tecnológico. Por ejemplo, los resultados identifican escasez de trabajadores con conocimientos en computación, electrónica o matemática en todos los países analizados.

Por otra parte, el panorama que emerge en otras áreas de conocimiento, como ingeniería y tecnología, es más diversa. Algunos países muestran escasez mientras que otros tienen excesos, que se corresponden con diferencias en las estructuras productivas. Por ejemplo, Estonia, donde la producción de electricidad basada en oil shale se vio drásticamente reducida, muestra un exceso de trabajadores calificados en ingeniería y tecnología.

Mientras que algunas habilidades son fuertemente demandadas y su relevancia ha aumentado en casi todos los países, se muestra el patrón contrario para otras habilidades. Por ejemplo, las habilidades de precisión y control (tales como la habilidad de ajustar los controles de una maquina o vehículo a posiciones exactas y de forma rápida y repetitiva), la destreza manual, la visión periférica o la percepción de profundidad, se encuentran con abundancia en un gran número de países. Estas últimas han sido efectivamente automatizadas mediante el uso de sensores inteligentes en robots sofisticados.

Los cambios en el tiempo de las brechas de habilidades también pueden ser analizados utilizando esta base de datos. Los cambios en el desequilibrio de habilidades han sido más intensos en aquellas habilidades que ya escaseaban o abundaban, exacerbando la brecha entre la demanda de habilidades cognitivas y la de habilidades manuales, físicas, y rutinarias.

Nota: se puede encontrar más información sobre conjuntos de habilidades en el informe: Getting Skills Right: Skills for Jobs Indicators. Allí, las habilidades se ordenan por su grade de escasez en el último año.  Los datos abarcan el periodo 2004 a 2014 (o último año disponible). Los resultados son promedios simples de países europeos y de Sudáfrica.

Fuente: OECD Skills for Jobs Database.