Design Thinking, el camino hacia la Innovación
30, noviembreUn informe elaborado por Dinero en alianza con SAP, da cuenta de cómo el Design Thinking Mindset se está convirtiendo en la llave para innovar para las más variadas empresas ...
Según Beth Leslie, cuando no se acusa a los millennials de ser ganadores de premios por participar, con una ...
Según Beth Leslie, cuando no se acusa a los millennials de ser ganadores de premios por participar, con una adicción cuasi alcohólica al WhatsApp, TIME destaca su fracaso en poder pagar los costos de tener una casa significa que están retrasados en su desarrollo.
Sin embargo, puntualiza que hay ciertas cuestiones que deberíamos aprender de ellos:
La educación no debería finalizar tras la escuela
Muchos están convencidos de que los millennials están repletos de fallas, y una cuestión que les encanta destacar es que uno de cada cinco admite sus intenciones de tomarse un descanso de sus estudios.
Sin embargo, lo que no observan es que la enorme mayoría (93%) tiene esto objetivo ya que planea continuar aprendiendo de por vida, invirtiendo su tiempo y dinero en esto.
Quizás los millennials sólo sean snobs intelectuales. O tal vez, hicieron caso a la advertencia de diversos estudios que destacan que dada la aceleración sin precedentes de la tecnología, el mundo de los negocios requiere una fuerza laboral que sea adaptable y que tengan habilidades actualizables. Sólo aquellos que nutren constantemente su base de conocimientos, mediante el aprendizaje de por vida, lograrán triunfar.
El balance vida-trabajo funciona para ambas direcciones.
95% de los millennials tienen la osadía de declarar que les parece importante tener work-life balance. Sin lugar a dudas, ellos esperan tener tiempo libre para pasarlo con sus amigos y familia, y para disfrutarlo con sus hobbies y entretenimientos. Lo más sorprendente es que están en lo correcto, porque los workaholics casi siempre son menos productivos, eficientes e innovadores.
Además, la tecnología que les permite chequear sus correos fuera de la oficina, les permitiría trabajar desde sus hogares, algo que el 75% de ellos quiere hacer. Este tipo de flexibilidad, de ser permitida, derivaría en que trabajen más duro y alcancen más objetivos.
Viajar es muy bueno
Cerca del 40% de los millennials quiere tener periodos de no trabajar para poder viajar. Y el 86% valora fuertemente las políticas de vacaciones y tiempo libre a la hora de aplicar a un trabajo.
Lo positivo es que tomarse vacaciones te hace más propenso a recibir un bono o un aumento, ya que también es una oportunidad para ganar experiencia en el mundo, aprender nuevos idiomas, desarrollar la autoconfianza, e inspirarse por diferentes culturas e ideas.
El cambio es algo bueno
Es cierto que los millennials saltan de un trabajo a otro: dos tercios no quieren permanecer más de dos años en un puesto, y sólo el 16% planea seguir trabajando para su actual empleador en la próxima década.
Pero siendo los capitalistas salvajes que son, los millennials parecen felices de dejar una empresa a los tumbos por el sólo hecho de que otra compañía los valora más (teniendo en promedio un aumento del 8% al 10% de su salario en cada cambio laboral). Además, estas personas poseen experiencias y habilidades más variadas, así como también redes profesionales más amplias.
Todo se trata de mí
Muchos millennials parecen estar bajo la fantasía de que el trato al empleado y su satisfacción debería ser considerado como importante para cualquier empresa.
Gallup condujo un estudio al respecto, y concluyó que tienen razón: el costo por desvinculación de empleados fue de entre $450-550 billones sólo en EEUU.
Los valores son importantes
Más de la mitad de los millennials se niegan a trabajar para organizaciones que no compartan sus valores personales. El mismo porcentaje se ha negado a llevar adelante tareas que sienten que están en conflicto con su ética. Y entre los millennials que ocupan posiciones de liderazgo, estos porcentajes son más altos.
Aquellos que piensan que los millennials deberían aguantarse y ya, quizás deban revisar los costos que le genera al negocio tener una fuerza de trabajo negativa y desmotivada. Los empleados felices son realmente más productivos.
Beth Leslie es consultora profesional de carreras y escritora estilo de vida. Actualmente es escritora y editora para Inspiring Interns.
Source: The Undercover Recruiter