Claves para manejar el estrés laboral

15, abril

El estrés en el trabajo es un hecho de la vida, dice Jenny Thai, columnista en Asana. Lo generan una serie de ...

El estrés en el trabajo es un hecho de la vida, dice Jenny Thai, columnista en Asana. Lo generan una serie de variables que va desde un exceso o falta de tareas, a conflictos con colegas y situaciones de extrema presión.

Lo cierto es que el trabajo de una de las principales causas de estrés. Incluso en aquellas organizaciones que están altamente comprometidas con la creación de ambientes laborales equilibrados y positivos, el estrés puede surgir. Por ende la pregunta radica en qué podemos hacer cuando los niveles de estrés se incrementan.

Según Thai, la clave está en la resiliencia, definida como “una serie de habilidades que pueden ser desarrolladas” y “una de las herramientas más poderosas para manejar el estrés laboral”.

Para desarrollar la resiliencia es fundamental centrarse en el análisis de la percepción. Observar hechos y situaciones desde una perspectiva negativa aumenta los niveles de estrés, mientras que vistos desde una posición más positiva o incluso neutra, nos permite “controlar nuestras emociones y reaccionar de manera más efectiva ante los causantes del estrés”, dice Thai.

¿Es posible cambiar la perspectiva que tenemos sobre ciertas situaciones? Lo cierto es que sí. La “revaluación cognitiva”, un concepto acuñado por Kevin Ocshner, neurocientífico de la Universidad Columbia, es “la habilidad de modificar cognitivamente como pensamos el significado de las situaciones”. La revaluación cognitiva es un medio sumamente poderoso para regular nuestras respuestas emocionales, que funciona básicamente de dos maneras.

Por un lado, cuando estamos sobrecargados de trabajo y nuestros niveles de estrés están por el cielo, debemos comenzar por suprimir, posponer, delegar y reducir tareas, focalizándonos en el trabajo más importante que tenemos que realizar. Si, a pesar de usar esta estrategia, aun te encuentras sobrecargado, entonces debes simplemente dejar de pensar en eso, dice Thai.

Una forma de entrenar la capacidad de mantener una perspectiva positiva es tomándose unos minutos cada día para revisar los logros del día anterior. Esto puedo ayudarte a focalizarte en las tareas importantes y descartar las irrelevantes.

Por otro lado, tus niveles de estrés pueden elevarse si no tienes mucho para hacer en el trabajo. Aunque suene contradictorio con lo que se acaba de decir, tener poco para hacer o realizar tareas que no son lo suficientemente motivantes también es una fuente de estrés.

Según Thai, para solucionar esto, hay que empezar reconectándose con nuestros objetivos y valores, tomando conciencia de las propias habilidades y fortalezas para encontrar “oportunidades que te permitan pasar más tiempo trabajando en lo que te motiva”.

Sin embargo, no hay que olvidarse de que las pequeñas dosis de estrés son necesarias, ya que te mantienen alerta y te llenan de energía. La clave es ser consciente de como tus pensamientos impactan sobre tu estado anímico y en la forma en que te comportas, así como también, mantener una visión positiva.

Fuente: Asana