Un Malentendido de Talento: Desentrañando el Potencial de Gran Liderazgo en el Nuevo Contexto Global

10, marzo

Por Rajeev Vasudeva    Quizás una de las más grandes sorpresas de nuestra sociedad mundial moderna no sea que el ...

Por Rajeev Vasudeva 

 

Quizás una de las más grandes sorpresas de nuestra sociedad mundial moderna no sea que el ritmo de cambio se haya acelerado considerablemente, sino que, como sociedad, nos hemos adelantado a nosotros mismos en ser capaces de sostener el cambio que hemos generado.

Cuando los líderes mundiales se reunieron en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, se enfocaron en este Nuevo Contexto Global: un mundo que es progresivamente más global, inter-conectado y convergente gracias a los avances tecnológicos, las capacidades de investigación y una mayor transparencia.

La habilidad de responder, predecir y operar en esta era de cambio permanente, sin embargo, continua siendo uno de los desafíos más molestos para la sociedad. El núcleo de este dilema generado por el hombre radica en encontrar el poder humano correcto en los niveles más altos del liderazgo de las empresas y gobiernos, necesarios para navegar en lo que hoy en día es la “normalidad”.  Los pensadores globales de liderazgo incluso han resaltado que hay menos líderes hoy en día. La confianza en el liderazgo está decayendo; los viejos modelos, basados en el dar ordenes y ejercer control, ya no funcionan, y la nueva generación busca propósitos más grandes que el éxito comercial. ¿Donde nos deja parados esto mientras avanzamos en el nuevo mundo?

El futuro en si es tan impredecible que, en la superficie, parece casi imposible predecir, y menos aun cultivar las habilidades de liderazgo que se necesitan para impulsar nuestro crecimiento. No es una sorpresa que cada vez más líderes estén fallando y que la oferta de líderes calificados sea limitada.

A pesar de los cambios radicales que están ocurriendo, las organizaciones han permanecido atadas a pensar que las competencias y la experiencia son los mejores elementos para predecir el éxito futuro.

Este abordaje, para decirlo en pocas palabras, lleva al fracaso. Los negocios de hoy –y del mañana- son muy volátiles y complejos como para mantener la bien conocida estrategia de acercamiento evaluativa. En nuestra nueva realidad necesitamos un nuevo paradigma – ya no hay normas tradicionales que emular. Los líderes del nuevo contexto mundial deben tener la habilidad de manejar complejidades cambiantes mientras articulan procesos que promueven la creatividad continua en la organización. Los líderes del mundo actual necesitan desarrollar una conexión emocional más profunda con sus equipos para promover el cambio y para asegurarse de que el propósito de su empresa este anclado en la sociedad.

Para hacer frente a estos desafíos, el “potencial” es la carta de triunfo de la nueva era. Los líderes del mañana deben enfocarse en reconocer e impulsar el potencial: la capacidad de cada uno de crecer y adaptarse a responsabilidades sin precedente, impredecibles y cada vez más complejas. Quizás este sea el único instrumento útil para lograr el éxito. La curiosidad, el entendimiento, el compromiso y la determinación pueden ser los factores clave para los grandes líderes del futuro, lo que hace ya no alcance con un gran IQ, la performance previa o incluso las competencias.

El Foro Económico Mundial nos brinda la oportunidad de hacer una pausa y realizar una evaluación honesta de nuestro entendimiento del escenario de talentos. Lo cierto es que no hay una brecha de habilidades, sino un malentendido fundamental respecto a como lucen los grandes talentos.

Solo teniendo un abordaje reflexivo y re-imaginado para descubrir y cultivar talentos podremos poner a los mejores líderes en el lugar adecuado para avanzar en nuestro camino. Con este nuevo paradigma de potencial, estoy seguro de que podemos progresar colectivamente, aprovechando las oportunidades y los desafíos que se presentan en este nuevo contexto global.

Fuente: http://www.huffingtonpost.com/