M&A de workforce solutions en America Latina post Covid

02, septiembre

Compradores estratégicos más cautos y prudentes, otros que buscan oportunidades.  Vendedores que esperan momentos ...

Compradores estratégicos más cautos y prudentes, otros que buscan oportunidades.  Vendedores que esperan momentos mejores, otros que necesitan vender.  Las empresas se valúan distinto y las formas de pago se estructuran diferente.   El COVID cambio casi todo, y las operaciones de fusiones y adquisiciones no son la excepción.

 

Por Eugenio Micheletti* para staffingamericalatina

 

Cuando saltaron las alarmas respecto del Covid-19, y el cierre de actividades, cuarentenas obligatorias, reducción de producción y colapso de los sistemas sanitarios dejaron claro que el impacto en el mercado laboral iba a ser importante, la actividad vinculada con las adquisiciones puso pausa, ya que todos los involucrados en estos procesos necesitaban más información para analizar cuáles serían las consecuencias económicas, el fondo de la crisis, la capacidad de recuperación, y los cambios que finalmente la pandemia consolidaría en el mundo.

A partir de marzo de este año, en términos generales lo que ocurrió fue lo siguiente: 

  • Los compradores en general, primero tuvieron que analizar si los recursos financieros que habían asignado a adquisiciones podrían mantener su destino o si debían ser reasignados a reestructuraciones internas, financiamiento de capital de trabajo, indemnizaciones y/o pérdidas operativas.  
  • Específicamente los compradores estratégicos, es decir, aquellos cuyas compras tienen relación con una estrategia de expansión (sea geográfica, por especialidades, por mix de servicios, o vinculados con el desarrollo de nuevas tecnologías), han dejado en suspenso por algunos meses los procesos en curso, retomándolos recién a partir del Q3 2020, y pasando para el primer semestre del 2021 los que presupuestaban concluir en el segundo semestre de 2020.  Aún en procesos avanzados (post firma de LOI o MOU), estos compradores esperaron a que hubiera algo más de claridad en el escenario de corto plazo (2020/2021).
  • Por otro lado, sí aparecieron compradores “oportunistas”, con la intención de incorporar al portfolio empresas que estén en dificultades, y a las que les sirva un socio mayoritario, o directamente vender y evitar los esfuerzos que implicará el recupero de las operaciones a los niveles pre-pandemia.  Siempre aprovechando una “supuesta” baja en el valor de las empresas.

Si analizamos la parte vendedora, aquellos jugadores que estaban transitando un “exit plan” (lo que llamamos “Vendedores estratégicos”), también pusieron pausa debido a que la baja generalizada de las ventas, sumado al incremento de los riesgos asociados al contexto, suponían una disminución del Valor Compañía.  Paralelamente, aquellas empresas que se negaban a la idea de evaluar alternativas de venta, viendo un entorno sumamente complejo e incierto, comenzaron a abrirse a propuestas de los inversores activos.

Si bien claramente estamos en un momento que el mercado “es de los Compradores”, lo que quiere decir que tienen un mayor poder de negociación por las condiciones que ya hemos mencionado, esto no quiere decir que todo se traduzca en un menor Valor Compañía.  

Elie Azar, CEO del private equity firm White Wolf Capital LLC, en una conversación con Akasha Taneja (ver su artículo publicado en LinkedIn el 6 de Agosto de 2020), menciona un término que me parece muy apropiado: EBITDAC, en referencia a las Utilidades antes de intereses, impuestos, depreciaciones, amortizaciones y COVID-19.  Queda claro que en la Valuación de las empresas hay que contemplar todas las circunstancias “extraordinarias” que afectan la performance de la compañía, y claramente esta pandemia es una cuestión extraordinaria.  Es cierto que nadie garantiza que los negocios volverán a la “normalidad” pre-pandemia, pero cuando la economía se ajuste a la nueva realidad, los niveles de facturación se despegarán del piso en el que están para retomar niveles de crecimiento.  Es por esto que hay que ajustar los resultados 2020, poner más foco en escenarios futuros posibles, y aumentar la parte de “earn out” que normalmente se negociaba entre las partes.  Valuar por múltiplos puede parecer sencillo, pero tiene particularidades que pueden cambiar sustancialmente el valor de las compañías para más y para menos.  

 

 

CONCLUSIONES:

 

La pandemia cambio la lógica de las adquisiciones en la región y el mundo, haciendo que muchos jugadores tomen decisiones en sentido contrario a lo que habían planificado para 2020/2021.  Esto genera oportunidades para compradores y vendedores, ciertamente distintas a las que se manifestaban anteriormente.  Saber detectar esas oportunidades (no confundir oportunidad con expectativa de “valores bajos”), y sobre todo determinar valores justos de Earn Out para quitar incertidumbre a los compradores y “premiar” a los vendedores por recupero de rentabilidad, puede ser muy atractivo para todo el mercado.

 

 

*Eugenio Micheletti es Director de Emerging Staffing Brokers – emicheletti@emergingsb.com