Según informa el periódico chileno La Tercera, luego que el gobierno de Chile ingresara las indicaciones al proyecto reforma laboral, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) reiteró sus reparos a la iniciativa y destacó la ambigüedad del concepto de “adecuaciones necesarias” propuesto por el poder ejecutivo en el caso de los trabajadores que no participen de una huelga.
“La idea de adecuaciones necesarias, como lo ha llamado el gobierno, es un eufemismo que pretende quedar bien con todas las partes. Pero lo cierto es que no resuelve el problema, sino que lo profundiza, dando espacios para la interpretación individual lo que nos llevará a una judicialización de las relaciones laborales y que no evitará la paralización de las empresas”, dijo el presidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock.
Sofofa presentó una propuesta de 14 medidas para reformar el mercado laboral, de las cuales no se consideró ninguna en el texto final que discuten actualmente los parlamentarios. Von Mühlenbrock criticó que las indicaciones no realizaran cambios en materia de titularidad sindical y extensión de beneficios. “La base del proyecto se mantuvo intacta. Se intentó mejorar la iniciativa, pero claramente el resultado final no fue positivo”.
El presidente del organismo destacó que “el gobierno ya impulsó una reforma tributaria que luego debió corregir sobre la marcha y ahora insiste con un proyecto laboral basado en la realidad de los años 70. La negociación interempresa para micro y pequeñas empresas traerá consecuencias muy negativas, pues implicará imponer la realidad de una compañía a otra“.
“Desde un principio hemos dicho que esta reforma no responde a las necesidades de los más de siete millones de chilenos que trabajan en el sector privado. Esta es una reforma impulsada por la presión de dirigentes sindicales que representan a un grupo pequeños de trabajadores. Los efectos serán sumamente perjudiciales para empresas y trabajadores, en definitiva, para las familias chilenas en su conjunto y en particular para los chilenos más vulnerables”, añadió el dirigente.
Por su parte, Cámara Nacional de Comercio (CNC) también criticó las indicaciones al proyecto. “Si bien valoramos la intención de reponer el concepto de adecuaciones necesarias, persiste el riesgo que las empresas, en casos de huelga, no puedan cumplir sus compromisos contractuales o financieros debido al cierre de sus establecimientos. La imposición de una estructura de paralización sin opción real de reemplazo pone en riesgo la fuente laboral de los trabajadores y además ignora la voluntad de aquellos que no participan de la movilización o quieran volver a sus funciones”, dijeron voceros del gremio.
Además desde la CNC criticaron la medida que busca reestablecer la negociación interempresa como obligatoria, calificándola de retroceso ya que no tiene en cuenta las distintas realidades de cada empresa.
Fuente: La Tercera