“El año pasado era adaptarnos, ahora hay que crear los cambios”

22, junio

Pseudo entrevistas descontracturadas con amigos (lindas conversaciones bah) Hoy Meli Jajamovich Meli Jajamovich es ...

Pseudo entrevistas descontracturadas con amigos (lindas conversaciones bah)

Hoy Meli Jajamovich

Meli Jajamovich es una provocadora serial. El año pasado Linkedin la distinguió como una de las TopVoices, una de las 10 personas más influyentes de la región. Nieta del gran artista plástico Martin Blaszko, su mirada distinta está llena de arte. Es autora de Agilidad en 4 estaciones, una referencia para la agenda de Agilidad de Iberoamérica. Mitad argentina y mitad española, residió en Zaragoza durante muchos años y recientemente lanzó un libro muy especial. Reflexiones de un año trabajando en pantuflas no es un libro más. Vean por qué. 

 

“El año pasado era adaptarnos, ahora hay que crear los cambios”

S: Se muy bien de qué se trata este libro y se lo diferente que es respecto a Agilidad en 4 Estaciones, pero contame vos

El libro es la recopilación de parte de lo que escribí el último año. Una curación de artículos cortitos. Tiene un espíritu entre MP3 y haiku. Estamos todos muy cansados y solo tenemos margen para algo fresco y cortito. Algo entre un diario íntimo y una bitácora de un año inesperado. Pudo haber sido la quinta estación de agilidad (mi anterior libro…) pero es un año en pantuflas. Mi cabeza funciona como un MP3.

S: Tu pandemia tuvo como hilo conductor la escritura

Mi sueño era ser escritora. Mi padre tenía una editorial. Iba a cursos de periodismo, talleres de escritura. En la medida en que empecé a escribir se convirtió en una especie de vicio. Tuve muchos años de entrenamiento y me resulta natural. No me cuesta, lo disfruto. Es mi elemento como diría Ken Robinson. La pandemia fue un desafío muy grande. Me tuve que reinventar. Linkedin cumplió un rol clave. Cuando empecé a ver que del otro lado había receptividad, fui entrando en flow. Vino acompañado de un proceso de conciencia. Fui encontrando mi propia voz. Y si Linkedin dice que está bien, ¡aprovechémoslo! 

 

S: En tu libro anterior el foco estaba en agilidad, en este agregaste slow…

Si, hice un guiso. El anterior tuvo que ver con que no había una voz de habla hispana en el agilismo … pero el concepto claramente no era mío. Intenté trasladar al público latino algo interesante con mi estilo. En este no seguí a nadie. Fueron mis propias teorías o reflexiones sin buscar certezas sino abrir nuevas conversaciones. Es más provocador que el anterior. Eso de “las reuniones hay que dinamitarlas” o “me pusieron una reunión” es como, bueno, queres tomar todo

El año pasado fue salir del automático. El primer libro me animó a escribir a mi modo, después tuve que romperlo todo. no puedo contar lo mismo que ya está en el libro, destrucción creativa nuevamente. Este viaje fue animarme a contar algo más mío, a mi modo.

 

S: Este no es un libro de management y tiene mucho arte digo yo…

La estética está relacionada con la música, ¿viste que hay músicos que hacen discos que nada tienen que ver con el anterior? Yo quería eso. Nos juntamos con Maru Romero y las dos en su momento vivimos en Zaragoza…nos acordamos de Chema Madoz un genio que hace poesía visual. Y salvando las distancias nos dijimos ¿y si juntamos algunos amigos con objetos y hacemos algunas instalaciones? Nos juntamos, cada uno con 5 objetos y Maru iba haciendo las fotos entre mates individuales que no se podían compartir. Estuvimos jugando toda la mañana. Nadie se quería ir. Mi hijo hizo imágenes. Ya declaró que le usamos algunos de sus juguetes. S: Encaja más que perfecto, se logró que las imágenes abran más conversaciones.

Cuando se junta mucha gente con ganas fíjate lo que pueden producir en una mañana.  Fue un vic

  1. Un gran juego.

S: Vos planteas la idea de abrazar lo humano. ¿Cómo ves las empresas de la región?

De todo hay, no sé si hay grandes diferencias incluso con España. Algunas grandes empresas tienen una mirada muy deshumanizada pero no en el sentido de lo no humano sino en lo mucho que confían en sus procesos. Han crecido en un modelo industrial. Uno de los retos de las organizaciones es repensarse, generar marcos para que las personas hagan oír su voz. Como salir de esas falsas dicotomías. Empezar a decir Y, salir del O. Personas y máquinas. Productivos y saludables. No es economía o salud, personas o robots

S: Navegar en la incertidumbre

El contexto manda, cuando uno decía VICA hace un par de años, había que explicarlo. Hoy todos lo están viviendo. Hasta ahora fue espíritu de supervivencia. Están cambiando las conversaciones. 

La agenda nos la empezó a marcar la gente. El timing lo trajo la situación. El año pasado yo no hablé de agilidad pero sí de todo lo que ves en el libro di charlas. Empezamos con nuevos temas pero el reto es cambiar las métricas. Seguimos midiendo talento individual en lugar del colectivo

Tenemos que inventarlo nosotros. Este año es crear los cambios. ¿Estamos dispuestos?

Es social y cultural. A los gobiernos se les está pidiendo certidumbre. Cuando en realidad lo que necesitamos es aprender rápido, reconocer los errores,… estuvimos meses con niños sin salir de la casa. Tenemos muchas preguntas incómodas que hacernos. 

Me hicieron entrevistas por el libro en distintos países y las reflexiones son distintas porque pasaron cosas distintas. Se gestionó la pandemia de distinta manera, las fases de vacunación, la vuelta al trabajo. El tema es dejar de buscar la receta mágica. Somos artesanos.

S: Qué tema la libertad durante este periodo de nuestras vidas…

Tenés que querer quererla a la libertad. A todos nos da miedo.

Lo humano tiene que ver con la curiosidad, con nuestra capacidad de ser críticos y crear cosas nuevas. Estamos históricamente censurados. Empezamos nuestras vidas creando y hay un momento en que se cortan las posibilidades de crear con eso de esto está bien o mal, es lindo o no. El sistema educativo está pensado para el sistema industrial. Y las empresas a nivel de formación siguen el modelo academicista. Hace falta mucho coraje para cambiar.

S: ¿Por qué hay que leer este libro?

No llegábamos con los tiempos editoriales porque todo está supeditado a la llegada de Leah (mi hija). Le conté a mi queridísimo que no llegábamos y me dijo “hacelo copyleft”. Pero además tiene que tener un propósito. ¿Cuál es la buena causa con la que vibramos? Educación rural. Hace unos años hice una charla para maestros rurales, fui con tiempo, hablé con ellos antes, les hice fotos, después se vieron en la pantalla gigante del auditorio de la Universidad de Córdoba. Uno no sabe a veces como ayudar y ese es el último click del libro. Es un libro solidario: el que quiera puede descargarlo gratis o contribuir a una buena causa (el programa de becas de Voy con Vos por los jóvenes de Chaco). En una semana logramos recaudar fondos para becar a dos chicos durante un año entero para traslados, materiales, asistencia emocional. Es un cambio para alguien. Por eso lo estoy promoviendo. Estamos aportando un granito de arena. Me sirvió para saber que puedo hacer algo que no sabía que podía hacer. Si puedo ayudar a una causa noble, lo seguiré haciendo. Al final el libro me vuelve como un aprendizaje para mí. No es tan complicado. El cierre es ese, que todo ha fluido. Cuando las cosas están hechas con un propósito genuino, fluyen. Soltar, confiar y todo fluye. Mi corrector más crítico (mi queridísimo) hizo un aporte sustancial con el copyleft y el aporte a la causa de la educación rural.

 

Descarguen ya el libro en www.melinajajamovich.com

Y el que quiera haga una donación a “Voy con Vos”, una asociación civil que hace posible que niños y jóvenes provenientes de parajes rurales accedan a una educación de calidad.