¿Seré muy viejo para emprender?

02, febrero

Un estudio para The National Bureau of Economic Research acerca de la edad promedio de los emprendedores en EEUU ...

Un estudio para The National Bureau of Economic Research acerca de la edad promedio de los emprendedores en EEUU arrojo información muy interesante. En America Latina ocurre un fenómeno similar.

Por Georgy Llorens*

Un estudio realizado por Pierre Azoulay, Ben Jones, Daniel Kim and Javier Miranda para la The National Bureau of Economic Research, acerca de la edad promedio de los emprendedores en EEUU entregó interesantes resultados que parecen romper mitos alrededor del ecosistema emprendedor.

Según este estudio, la edad promedio de los emprendedores en todo EE. UU,  creadores de empresas entre 2007-2014 fue de 41,9 años. El estudio se realizó a partir de una muestra de 2.658.000 casos, volumen por demás relevante para una investigación de estas características. Durante este mismo período, la edad promedio de quienes trabajan en Silicon Valley fue de 41,6 años.

El dato más sorprendente es la edad promedio de los emprendedores exitosos en Silicon Valley que fue de 47,2 años.

Evidentemente, la figura del emprendedor muy joven y exitoso, existe en un imaginario que no está relacionado con la realidad.

Al analizar este fenómeno en America Latina, nos encontramos con el último Global Entrepreneurship Monitor (GEM), que nos muestra que en la region existe una mayor proporción de emprendedores  entre los rangos de 45-54 y 55-64 años.

Las proyecciones indican que con el envejecimiento de la población veremos en los próximos años un mayor incremento de emprendedores seniors.

Existen pros y cons a la hora de analizar en qué etapa de la vida emprender. En el periodo de la juventud, en general el emprendedor tiene poco que arriesgar en términos financieros, tiene mucha energía de su lado y la motivación de trabajar por algo propio más allá de los resultados económicos. El emprender cuando se es mayor, viene con la ventaja de la experiencia laboral que es fundamental para gestionar un negocio, una mayor red de contactos, algo de patrimonio y se canalizan de manera más estratégica los esfuerzos.

En el caso de los mayores, el  choque del cambio cultural de pasar de empleado a emprendedor muchas veces constituye la primera causa de frustración. Sin embargo, superado ese periodo de ajuste, la realidad es que quien emprende experimenta sensaciones de gran libertad al no tener esos límites que le imponía la organización estructurada en la que se desarrollaba.

En general el emprendedor senior finalmente toma la decisión de emprender cuando se rompen los equilibrios, cuando se pierde el trabajo y la obligación a reinventarse es una cuestión de supervivencia.

La mejor edad para emprender es aquella cuando encontramos una oportunidad de negocio y creemos que somos capaces de aprovecharla a través de un emprendimiento.

Emprender no es una opción solo para jóvenes cools. Se trata de un camino natural para quien conjuga oportunidad de negocio, empuje, conocimiento, mucho trabajo y experiencia.

* PhD en Business Administration. Experto en Estrategia e Inteligencia Competitiva, escritor, charlista y académico. CEO de Intelexium Consulting.

Fuente: Entrepreneur