Si bien han trascendido posibles medidas interesantes, es necesario que el blanqueo de paso a un mercado laboral más moderno, dinámico e inclusivo. La promoción de diversidad de contratos y los servicios privados de empleo son claves para formalizar.
Los expertos en el mercado de trabajo argentino aseguran que bien medido, el 40% de los empleados es informal.
El Gobierno del Presidente Mauricio Macri, tras el éxito del blanqueo de capitales se propone ahora el blanqueo laboral.
El concepto en el que se basará este blanqueo seria tomar los impuestos al trabajo como pago a cuenta de otros impuestos como Ganancias.
4,5 millones de trabajadores no cuentan con obra social ni jubilación.
Los empresarios coinciden en que para que la formalidad sea regla, se debe reducir el costo laboral hacia adelante. Proponen bajar aportes patronales y un trato diferencial a las provincias.
Los puntos clave serían los siguientes:
Reducción de Aportes Patronales
El Gobierno ofrecería a los empresarios hacerse cargo durante tres años de los aportes de los nuevos empleados que se tomen en el mercado laboral del segmento no registrado. La idea es blanquear a unos 300 mil trabajadores por año; reducir el desbalance del sistema previsional; y evitar que crezca el desempleo, actualmente en torno a 10%. Se financiaría con aportes del Tesoro y eliminación de exenciones tributarias, que aún son evaluadas.
Alcances de los beneficiarios
La medida se focalizará en Pymes y trabajadores jóvenes, pero estaría ganando adhesión la idea de universalizar la ayuda, a sugerencia de los referentes de las principales cámaras empresarias y de la cúpula sindical de la CGT. El límite para el cálculo del beneficio serían los salarios brutos de hasta 12 mil por mes.
Transformación de planes asistenciales
Los módulos que administra Trabajo, que abarcaría a unas 2800 mil personas, se convertirían en una especia de wild card, es decir, facilitará el ingreso del trabajador que cobra un plan social al mercado laboral formal. Al emplear a una persona que tiene un plan social, se aporta más de lo imaginado. Se estima que los beneficiarios de planes sociales aporten al sistema. En esos casos, el Estado subsidiará a un desempleado o a un empleado informal.
Sectores vulnerables
El Gobierno apunta a sectores específicos como la construcción, el campo y la industria textil. El plan se aplicará en primer lugar a estos sectores para luego ampliarse.
Control e inspecciones
Se reforzarán las inspecciones laborales con el acompañamiento de los delegados gremiales, que estarán en acción junto con la CGT.
Revisión Integral del Sistema Jubilatorio
Se trata del punto más conflictivo ya que se buscaría aumentar las edades jubilatorias de las mujeres, que es de 60 años y de los hombres, que es de 65.
Lamentablemente lo que ha trascendido no parece estar concebido a partir de un concepto moderno de trabajo. Se trata de medidas necesarias pero insuficientes debido a que se basan en un concepto de trabajo de mediados de la década del 40 del siglo pasado. El gobierno argentino cuenta con herramientas que debería incluir si pretende un blanqueo laboral exitoso tendiente al futuro del trabajo: ratificar el Convenio 181 de OIT y promover diversidad de contratos para garantizar el trabajo decente serian elementos claves a sumar a los puntos que han trascendido. Además, esta iniciativa debería incluir un rediseño de la formación para el trabajo especialmente durante las transiciones para garantizar trayectorias laborales formales.