Argentina – La devaluación, los NI NI y el empleo

24, enero

Semana compleja la que acaba de terminar en Argentina. Todo indica que las próximas semanas serán aún más ...

Semana compleja la que acaba de terminar en Argentina. Todo indica que las próximas semanas serán aún más complejas. El impacto en el empleo.

 

Argentina devaluó. La noticia ya está circulando en todos los medios de América Latina y el Mundo.

La mayoría de los economistas consultados coinciden en lo siguiente: la devaluación en Argentina traerá pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores, más inflación, recesión y desempleo. Sin dudas, una combinación nada auspiciosa.

Algunos analistas sostienen que esta devaluación, a diferencia de otras, no tiene un plan detrás (ninguna autoridad lo ha anunciado). Si el plan es el denominado “modelo” que ha puesto énfasis en el consumo entonces sin ajuste fiscal ni monetario (la tendencia es expansiva) inevitablemente se arribará a un escenario de mayor inflación y recesión.

Todos, incluso el gobierno, ven la posibilidad de que la devaluación vaya directamente a precios; es por esto que el gobierno argentino parece querer insistir y profundizar el ecléctico, sofisticado y poco efectivo recurso del “control de precios”.

Ante la incertidumbre y el temor a saltos en los precios, muchos ciudadanos argentinos comenzaron a acumular stocks. Se prevé inflación record para este mes de enero.

¿Qué es lo que está pasando con el empleo en este contexto? El primer dato que hay que mostrar es que la erosión del poder adquisitivo del salario se produce en un contexto de caída del empleo privado y crecimiento del empleo público, el empleo en negro y la precariedad laboral. Algunas de estas categorías se incluyen ya que la ocupación pública es la que más padece de precariedad. Según una de las centrales sindicales argentinas, el 75% de los conflictos laborales provienen de este sector.

Las negociaciones colectivas empezarán a tomar forma y una vez más se centrarán en la urgente necesidad de proteger el valor real del salario en lugar de debatir acerca de políticas de empleo activas a favor de los jóvenes y los sectores informales.

En esta misma semana, la Presidente Cristina Fernández hizo su reaparición pública después de mucho tiempo para anunciar una contradictoria medida al otorgar un subsidio para jóvenes que no estudian ni trabajan (NI NI) cuando muy pocos minutos antes había manifestado que Argentina gozaba de pleno empleo. La medida para este millón y medio de jóvenes que evidentemente no son parte de un escenario de pleno empleo implica un costo fiscal de aproximadamente 7000 millones de pesos argentinos al año; la mandataria no mencionó qué partida de gastos no prioritarios será suprimida para compensarlo.

El escenario inmediato es el siguiente: el lunes muchos se preguntan qué sucederá con la flexibilización del cepo cambiario y la apertura de los mercados en Argentina, varios presidentes latinoamericanos se encuentran en Davos haciendo lobbying y buscando inversiones para sus países y la Presidente del hermoso país sudamericano emprendió un viaje hacia Cuba para asistir a una reunión de la CELAC.