Según informó Gabriela Samela en iEco, sección de economía del diario argentino Clarín, las grandes empresas se están asociando con ONGs y con el sector público para impulsar la formación técnica entre estudiantes secundarios y facilitar su entrada al mercado laboral.
Estos programas de capacitación, apuntados a poblaciones vulnerables, incluyen formación técnica específica vinculada a la cadena de valor de las empresas y formación general en empleo.
Un ejemplo es el de Samsung que en 2014 dio comienzo en Argentina al programa Tech Institute, donde se brindan cursos de formación en oficios que duran cuatro meses y se brinda capacitación y formación para que profundicen sus conocimientos del mercado laboral. Samsung trabaja en conjunto con una ONG, Fundación Pescar, que se dedica a vincular educación, juventud y empleo.
Otro caso es el de la empresa química Dow, que tiene un programa de formación para el empleo, apuntado a jóvenes entre 18 y 35 años que habitan en el municipio donde funciona la empresa, llamado Buen Trabajo. El programa surgió de un espacio de comunicación entre empresa y la comunidad vecina a las instalaciones, en Bahía Blanca, Argentina. Se detectó la preocupación de los vecinos ante el desempleo y la oportunidad de trabajo de varios contratistas que tenían dificultades para conseguir trabajadores calificados. El programa es flexible y se modifica de acuerdo a las necesidades de mano de obra de la zona y desde que comenzó a ser implementado se logró que el 60% de los graduados se insertara en el mercado laboral.
Finalmente, la multinacional Nestlé introdujo en 2015 el programa Iniciativa por los jóvenes. El objetivo es alcanzar en 2 años alrededor de 100.000 jóvenes entre 18 y 29 años para brindarles apoyo en la transición de escuela a trabajo. Se han realizado alianzas con escuelas técnicas para generar cursos de empleabilidad y prácticas laborales en el último año de escuela.
Fuente: iEco