Mujeres emprendedoras en México

25, marzo

De acuerdo con un artículo de SoyEntrepreuner, en México las mujeres representan al 51.2% de la población, y, si ...

De acuerdo con un artículo de SoyEntrepreuner, en México las mujeres representan al 51.2% de la población, y, si bien solo 4 de cada 10 mexicanas mayores de 14 años forman parte de la Población Económicamente Activa (PEA), la situación está cambiando.

Durante los últimos 10 años, la participación del género femenino en el ámbito productivo creció en un 10%. Esa penetración no sólo se refleja en el número de puestos de trabajo ocupados por mujeres, sino en la cantidad de empresas creadas y encabezadas por ellas. Más de 6 millones de mujeres son propietarias de un negocio, en su mayoría en la categoría de microempresa.

En la mayoría de los casos, las razones para abrir un proyecto productivo poco tienen que ver con una cultura emprendedora. En muchas ocasiones, la mujer se ve obligada a iniciar un pequeño comercio por razones económicas.

Este tipo de factores hacen que los negocios creados por mujeres tengan más limitaciones, sobre todo en el largo plazo. Al crearse de forma tan rápida, no se realizan estudios de factibilidad técnica y todo se hace de manera empírica. Además se carece de respaldo, acceso a organizaciones de fomento empresarial o al sector académico, lo que origina que gran parte de los negocios no sobrevivan los dos primeros años.

Los sectores en los que las mexicanas más incursionan son educación y comercio. Los sectores en que las mujeres prácticamente no han penetrado son el industrial y la actividad exportadora.

La preparación del emprendedor es un factor clave para lograr un negocio exitoso y lo cierto es que las mujeres mexicanas vienen logrando un mayor acceso al sistema educativo, aumentando su escolaridad. De todas formas, en términos generales, es necesario contar con mayor preparación en el área del emprendimiento.

Los expertos observan que las mujeres quieren participar cada vez más en los sectores productivos. La participación femenina en los negocios tradicionales es del 50%. Sin embargo, el porcentaje disminuye en un 25% cuando se trata de abrir una empresa de tecnología intermedia, y se sitúa en tan sólo 10% cuando se trata de negocios de alta tecnología. Esto responde fundamentalmente a causas culturales: los hombres suelen tener más recursos entre sus allegados y menores presiones si han de pasar largas jornadas fuera del hogar.

El desafío radica en que las mujeres comiencen a desarrollar empresas más innovadoras, acabando con los estereotipos culturales y siendo motivadas a llevar adelante sus proyectos.