2021: UNA ODISEA EN EL LUGAR DE TRABAJO

18, enero

Y aquí estamos, en el otro lado, emergiendo con los ojos llorosos y tentando nuestro camino hacia las primeras ...

Y aquí estamos, en el otro lado, emergiendo con los ojos llorosos y tentando nuestro camino hacia las primeras semanas de un Año Nuevo revestido de Corona. El 2021 será un año de recuperación, de reinicio de las economías nacionales y los mercados de trabajo, un año de transición hacia cielos más brillantes, inflados hasta los ojos por los medicamentos de Moderna y el jugo de Pfizer.

Seguramente…

Mientras hacemos un gesto de súplica y temblor de manos hacia la brillante orilla post-Covid, el 2021 será un año para reflexionar y hacer un balance de algunos de los legados duraderos de la crisis. Y en ningún lugar será más pertinente la necesidad de reflexionar que en el impacto a corto y largo plazo de la pandemia en el lugar de trabajo y en los empleos.

Durante los últimos seis meses más o menos he tenido la oportunidad de intercambiar opiniones con líderes empresariales, organizaciones de empleadores y expertos en empleo de todo el mundo a través de los proyectos que he dirigido para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Confederación Mundial del Empleo (CME). La retroalimentación agregada ha trazado un mapa de cinco fuerzas potenciales de cambio pospandémico en cómo y dónde trabajamos:

Impulsar el “reinicio” de los grandes trabajos: en el segundo trimestre de 2020 se perdieron 400 millones de puestos de trabajo a tiempo completo, según la OIT. En todo el mundo, los gobiernos nacionales buscarán nuevas soluciones para relanzar los mercados de trabajo en 2021. Ayudar a las personas de los sectores más afectados a acceder a oportunidades en sectores y funciones en los que la demanda de personal sigue siendo fuerte es una prioridad en la mayoría de los países. Más de 57 millones de personas al año son puestas a trabajar por las agencias de empleo del sector privado en todo el mundo; aprovechar esta contribución debe para parte del restablecimiento de los grandes empleos.

Creación de nuevas vías de carrera – Según el Foro Económico Mundial (FEM), 85 millones de puestos de trabajo serán desplazados para 2025. En palabras de Saadia Zahidi del FEM: “Necesitamos un enfoque a largo plazo en la política educativa, pero la prioridad inmediata es el reciclaje y la recalificación”. ¿Cómo podemos hacer que 2021 sea un año de progresos tangibles en la facilitación de las transiciones? La mezcla debe incluir un cambio real en los procedimientos de contratación de los empleadores y el aprovechamiento de la experiencia de los profesionales de la contratación. Construir sobre iniciativas innovadoras como el proyecto “Career Causeways” dirigido por la fundación de innovación NESTA es también un camino a seguir.

Priorizar la seguridad y el bienestar – La OIT estima que 2.700 millones de trabajadores, que representan el 81% de la fuerza de trabajo mundial, se vieron afectados por las medidas iniciales de cierre. Además de mitigar la pérdida de puestos de trabajo y dirigir iniciativas de reciclaje, en 2021 seguirá siendo prioritario lograr un retorno seguro al lugar de trabajo y gestionar el bienestar (incluida la salud mental) de los trabajadores. Muchos empleadores necesitarán ayuda para aplicar medidas eficaces; la prestación de este apoyo -y la garantía de que abarca a todos los trabajadores, incluidos los temporales y el personal contratado- fue el núcleo del proyecto del Grupo Especial de la Alianza del CME. Hay mucho en juego. En palabras de Brian Kropp, Vicepresidente de investigación de Gartner: “La forma en que los negocios manejen esta crisis definirá su marca de empleador y su éxito futuro”.

Hacer que el cambio ocurra en la igualdad – Para los empleadores de todo el mundo, 2021 es el año para ir más allá de las intenciones positivas para hacer que el cambio tangible ocurra en la igualdad y la diversidad. Mejorar los procedimientos de contratación inclusivos y abordar las barreras latentes a la progresión son sólo dos de las palancas. En su intervención en la Cumbre sobre la Igualdad Racial de BFI 2020, la Dra. Sola Adesola, de la Oxford Brookes Business School, subrayó que “la creación de un lugar de trabajo verdaderamente inclusivo y diverso suele implicar un cambio cultural muy arraigado”. La esperanza es que 2021 sea un año de creación de impulso y de aceleración de un ciclo virtuoso: El cambio cultural que conduce al aumento de la diversidad y el aumento de la diversidad que refuerza el cambio cultural en los lugares de trabajo de todo el mundo.

5. Reimaginar la “experiencia laboral” – Según el Informe de Tendencias Mundiales del Talento de Mercer, el 57% de las organizaciones están actualmente rediseñando toda la “experiencia laboral” con áreas como la flexibilidad, la salud y la atención a las personas identificadas como prioridades. El reto para los empleadores en 2021 será asegurar que esta renovación de la experiencia laboral sea sostenible y refleje las opiniones y necesidades de los trabajadores. Esto requerirá enfoques innovadores para la participación de los empleados y una filosofía de “co-creación”.
Las primeras semanas del año han dejado una cosa clara: no habrá una navegación sencilla, el curso está fijado en vivir con una perturbación continua durante algún tiempo todavía. El clima externo seguirá evolucionando; los empleadores de todo el mundo deben estar preparados y listos para navegar la siguiente etapa del paso de la pandemia mientras nos dirigimos (esperemos) hacia mares más tranquilos. Pero, en palabras de Marcel Proust “el verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes sino en tener nuevos ojos”. Dondequiera que terminemos en los próximos meses, no hay tiempo que perder para echar una nueva mirada a las áreas de cambio de juego que eran prioritarias incluso antes de la crisis, como la inclusión, el bienestar, el trabajo flexible y las habilidades futuras.

 

fuente: Hadley’s Comment