Según un informe de Isabel Musnera para El Mundo de España, la formación profesional dual es la clave
Maximilian Markmann sólo tiene 18 años y ya le han ofrecido un contrato para quedarse a trabajar en Claas, una de las empresas alemanas que más maquinaria agrícola vende en todo el mundo. Su hermano menor sigue su camino.
La clave se llama Formación Profesional Dual. Casi un 50% de los jóvenes alemanes estudia esta modalidad de FP, que combina la formación en el centro educativo y en la empresa.
Tanto las grandes empresas germanas como las medianas y pequeñas confían en la FP dual para hacerse con una cantera que les permita afrontar el futuro con garantías. Con una amplia tradición, este modelo funciona casi como un engranaje perfecto, por lo que no es de extrañar que la tasa de desempleo juvenil entre los menores de 25 años en la primera economía de Europa esté entre las más bajas de la UE: un 6,6% a cierre de 2017 frente al 36,8% de España.
Según el Estudio sobre Prácticas Internacionales de Promoción del Empleo Juvenil, del Grupo Adecco y el Club de Excelencia en Sostenibilidad, la gran ventaja del sistema alemán de formación profesional reside en su cercanía con el mercado laboral.
«Por una parte, las empresas tienen la posibilidad de preparar a su futuro personal especializado teniendo en cuenta los requerimientos prácticos de sus actividades. Y, por otra, los profesionales formados por esta vía tienen por lo general mejores oportunidades para obtener un contrato de trabajo en la misma empresa que los ha preparado», explica el informe.
«Mi abuelo fue el primero en hacer una FP dual y cuando tuve que elegir no lo dudé. Además de que te pagan desde el primer día, recibes una formación muy exhaustiva y completamente actualizada», asegura Markmann, que acaba de terminar su tercer año de formación y ya ha firmado su primer contrato como un trabajador más de Claas con tan sólo 18 años.
La responsable de los aprendices en esta compañía, Birgit Claves, afirma que la FP Dual permite que «los jóvenes crezcan en todos los sentidos al empezar a asumir responsabilidades a edades tempranas», algo que facilita, sin duda, su inserción laboral, ya que las empresas valoran mucho la experiencia.
El éxito de la FP dual en Alemania tiene mucho que ver con el constante diálogo entre el sistema educativo y el mercado laboral, algo que no sucede cabalmente en España y menos en América Latina en términos generales.
«Tiene que existir un encaje perfecto entre lo que se aprende en la teoría y en la práctica para que la fórmula funcione», subraya Claves.
La FP dual no sólo se limita a empleos manuales, también se desarrolla en el sector servicios, de bancos, etc. En total, se ofertan 350 profesiones diferentes.
Y tampoco está dirigida en exclusiva a las grandes compañías. Las pequeñas también apuestan por esta formación para reclutar talento. Poggengerd, una empresa fundada en 1972 dedicada a la producción de piezas de alta precisión en el campo aeroespacial, de la automoción y de la medicina tiene cinco aprendices, y están muy satisfechos con este modelo porque les permite «conseguir trabajadores» dice su dueño. Este ingeniero mecánico que pasó por la Universidad tras terminar sus estudios de FP dual asegura que trabajar de aprendiz es una gran oportunidad para cualquier joven. «En mi empresa durante el tiempo que están estudiando reciben una remuneración de 700 euros al mes. Y me suele quedar con casi todos cuando terminan. Además, después de dos o tres años contratados pueden ganar entre 1.800 y 3.000 euros al mes», explica.
El hecho de que Alemania cuente con un tejido empresarial repartido por todo el territorio, a diferencia otros países en donde se concentra sólo en algunas regiones, también facilita que el joven encuentre formación y salidas laborales en su región, sin tener que desplazarse lejos de su lugar de residencia.
Para que las pymes puedan competir con las grandes y no se queden sin aprendices, las Cámaras de Comercio realizan una labor fundamental, ofreciéndoles apoyo durante el curso para que los jóvenes puedan completar su formación, así como seminarios especializados.
Pero, pese a su amplia tradición a su éxito en la lucha contra el desempleo juvenil, la FP dual en Alemania también se enfrenta a importantes retos. Mientras que en ciertas regiones hay una oferta muy escasa; en otras hay un gran número de puestos de FP dual que no consiguen ocuparse, sobre todo en sectores donde se trabaja a turnos, los fines de semana, las perspectivas son difíciles, etc.
Retos diferentes a los de España y a los de América Latina