Pocos días atrás, la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) presentó un centenar de ideas para mejorar la productividad del país, es decir, para hacer más y mejor con los mismos recursos.
Sobre el total de propuestas, el empresariado asumió 41 como responsabilidad propia, comenzando por una vinculada con el capital humano: mejorar la articulación del sector privado con la educación técnico-profesional.
“La mesa detectó que no hay vinculación entre lo que se entrega en los centros de formación y lo que demandan los sectores productivos”, explicó Joanna Davidovich, la directora ejecutiva de la comisión de Productividad de la CPC, que lideró el trabajo que hicieron nueve grupos en distintas áreas
La CPC relevó información sobre los requerimientos de cada uno de los sectores productivos en materia de formación. El objetivo es que la información fluya de manera sistemática hacia los centros de formación para que puedan adecuar los contenidos curriculares a las demandas del mercado.
Se pretende crear una ruta de aprendizaje para los interesados ya que según el diagnóstico de la CPC, los centros de formación profesional son claves en la movilidad social. Según el Registro de Estudiantes de Chile, el 97% de los alumnos que estudian en liceos técnicos pertenece a los tres primeros quintiles de ingresos, mientras que ronda el 53% en la educación técnica superior.
Otro tema a abordar es el de la calidad de las OTEC (Organismos Técnicos de Capacitación). Se está trabajando en establecer un mecanismo para que las empresas evalúen dichas instancias.
Un tema muy sensible es la simplificación de trámites. Con la creación del observatorio de la productividad se pretende detectar unos cuantos trámites específicos, muy relevantes en la cadena de procesos para inversión, emprendimiento y para los ciudadanos, y hacerles un seguimiento objetivo con una metodología que sea replicable en el tiempo, con el objetivo de poder evaluarlos.
Según la Directora, la productividad dejó de contribuir al crecimiento de 5% que tuvo Chile por 30 años: “aportaba más de dos puntos, y hace varios años que no está aportando nada”.
De acuerdo con la profesional, existía en Chile una idea de que se podía crecer al 5% indefinidamente y la realidad es que los niveles de crecimiento no están garantizados. Existen condiciones externas que afectan pero hay muchas condiciones internas que tienen más impacto, entre ellas, la velocidad con las que se hacen las cosas. Para volver a crecer al 5% anual, hay que mejorar la productividad, generar un clima propicio para la inversión y para el emprendimiento, y eliminar la incertidumbre.
Davidovich afirmó que “con la reforma laboral el país perdió la opción de introducir flexibilidad al mercado laboral, un aspecto clave, tal como lo sugieren todos los indicadores internacionales”.
Además, señaló que en Chile hay un buen número de estudiantes entre 18 y 24 años que podrían trabajar y estudiar simultáneamente y no lo pueden hacer porque no pueden compatibilizar los horarios; hay muchas madres con niños pequeños que necesitan flexibilidad para poder trabajar por horas y un buen mecanismo de sala cuna.
“Esos son los temas que no estuvieron en la reforma, pese a que en la discusión sí aparecieron. Si vamos a tomarnos en serio el tema de la productividad y el crecimiento, la flexibilidad laboral debería incluirse”, concluyó de manera categórica Davidovich.