Generación Z: todavía no buscan salarios altos

02, noviembre

Los jóvenes entre 17 y 26 años quieren desarrollarse profesionalmente y buscan el apoyo de un líder. Los salarios y ...

Los jóvenes entre 17 y 26 años quieren desarrollarse profesionalmente y buscan el apoyo de un líder. Los salarios y beneficios pasan a un segundo plano.

Por Marcelo Vianna, socio-director de Conquest One

Durante años el salario fue uno de los principales factores de retención profesional para los jóvenes entre 17 y 26 años –la famosa generación Z que está entrando en el mercado de trabajo o que comenzó hace poco su carrera profesional. Sin embargo, desde 2010 en adelante esa realidad cambió, y actualmente la buena remuneración y los beneficios dejan lugar al desarrollo profesional. La empresa con la que sueña esta generación es aquella que brinda la chances de crecer profesionalmente, permitiéndole al colaborador hacer lo que le gusta, desafiándolo constantemente e incentivando la innovación.

Ellos quieren volar alto y cuentan con las organizaciones y sus líderes. El tipo de líder que atrae la atención de los jóvenes el inspirador –el tipo de “jefe coach”, que orienta, da feedback, conoce bien las expectativas del empleado y las alinea con las oportunidades existentes en la organización. La empresa ideal tiene las herramientas para que esas oportunidades ocurran realmente, -claro que todo a su tiempo.

Los jóvenes también tienen grandes expectativas en relación a su carrera. Según una investigación de Cia de Talentos, el principal objetivo de su desarrollo profesional es llegar a una posición de liderazgo. Por eso, ellos buscan tener un líder visionario, con capacidad intelectual y que tenga actitudes éticas.

Los jóvenes brasileros entienden que para construir una trayectoria profesional es necesario contar con el apoyo de la organización. Es un tema tan importante que en la investigación el 94% de los encuestados afirmó que abandonarían una empresa si su líder no estuviese dispuesto a incentivar su desarrollo.

Lo cierto es que algunos valores han cambiado desde el inicio de la última década. La calidad de vida está relacionada con lo que la empresa ofrece para la evolución del colaborador en su carrera profesional, con un ambiente de trabajo flexible, y con el incentivo a la innovación. Los grandes salarios pasan a segundo plano. Por eso, para recibir a esa generación que viene con gran entusiasmo es necesario ser creativo e invertir. Los programas de educación corporativa con un canal de capacitación online son algunas buenas ideas para invertir en el desarrollo profesional.

Las empresas también deben generar una cultura que estimule la creatividad, ya que ésta es la base de la innovación. Y ese es un aspecto en el que la nueva generación está dispuesto a contribuir. Por otra parte, el compromiso debe venir de ambas partes: los jóvenes también deben estar dispuestos a dejar un legado. Y antes de conseguir un puesto en la empresa de sus sueños, ellos deben tener en mente cuál será su contribución en la historia de la organización.