La esperada encíclica del Papa Francisco sobre el medio ambiente y un mensaje para las empresas

27, junio

Finalmente el Papa Francisco presentó Laudato Si con profundas reflexiones acerca del rol del poder económico. El ...

Finalmente el Papa Francisco presentó Laudato Si con profundas reflexiones acerca del rol del poder económico.

El Papa Francisco dio a conocer la esperada encíclica Laudato Si. A través de mensajes claros, directos y simples, se metió de lleno en el gran tema del medio ambiente.  “Se advierte una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta” plantea.

Sin embargo, el Sumo Pontífice no deja de exponer de manera crítica su visión al señalar que “el discurso del crecimiento sostenible suele convertirse en un recurso diversivo y exculpatorio que absorbe valores del discurso ecologista dentro de la lógica de las finanzas y de la tecnocracia, y la responsabilidad social y ambiental de las empresas suele reducirse a una serie de acciones de marketing e imagen“.

La Encíclica se desarrolla en seis capítulos que se basan en de los más prestigiosos y avanzados conocimientos científicos disponibles, la Biblia y la tradición judeo-cristiana para detectar las raíces del problema en la tecnocracia y el excesivo repliegue autorreferencial del ser humano.

La Encíclica propone una “ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales” , inseparablemente vinculadas con la situación ambiental. En esta perspectiva, el Papa Francisco propone emprender un diálogo honesto a todos los niveles de la vida social, que facilite procesos de decisión transparentes.

El texto está atravesado por algunos ejes temáticos fundamentales como “la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología, la invitación a buscar otros modos de  entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología, la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida”.

Sobre el cambio climático el documento dice que “es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad”.

El Papa argentino dice que “el clima es un bien común, de todos y para todos” , el impacto más grave de su alteración recae en los más pobres, pero muchos de los que “tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas”.

“La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos y hermanas es un signo de la pérdida de aquel sentido de responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil”, reflexiona el Pontífice.

Privar a los pobres del acceso al agua significa “negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable”.

“Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre”.

No son sólo eventuales “recursos” explotables, sino que tienen un valor en sí mismos. En esta perspectiva “son loables y a veces admirables los esfuerzos de científicos y técnicos que tratan de aportar soluciones a los problemas creados por el ser humano”, pero esa intervención humana, cuando se pone al servicio de las finanzas y el consumismo, “hace que la tierra en que vivimos se vuelva menos rica y bella, cada vez más limitada y gris”.

En un pasaje sensible para América Latina se refiere a la Amazonia y también a la cuenca fluvial del Congo como “grandes pulmones del planeta” y denuncia que “no se pueden ignorar los enormes intereses económicos internacionales que, bajo pretexto de cuidarlos, pueden atentar contra las soberanías nacionales”. “De hecho, existen propuestas de internacionalización de la Amazonia que sólo sirven a los intereses económicos de las corporaciones trasnacionales”, acusa

En el marco de una ética de las relaciones internacionales, la Encíclica indica que existe “una auténtica deuda ecológica” , sobre todo del Norte en relación con el Sur del mundo. Frente al cambio climático hay “responsabilidades diversificadas” , y son mayores las de los países desarrollados.

El Papa lationoamericano plantea que la Iglesia no pretende definir las cuestiones científicas ni sustituir a la política, pero al mismo tiempo  invita a un debate honesto y transparente, para que las necesidades particulares o las ideologías no afecten al bien común.

En este sentido, el Papa Francisco se muestra muy crítico al referirse a las cumbres mundiales vinculadas al medio ambiente: “las Cumbres mundiales sobre el ambiente de los últimos años no respondieron a las expectativas porque, por falta de decisión política, no alcanzaron acuerdos ambientales globales realmente significativos y eficaces”.

De acuerdo a su visión, el mundo necesita un acuerdo sobre los regímenes de gobernanza global para toda la gama de los llamados “bienes comunes globales”» , dado que “la protección ambiental no puede asegurarse sólo en base al cálculo financiero de costos y beneficios. El ambiente es uno de esos bienes que los mecanismos del mercado no son capaces de defender o de promover adecuadamente”.

Remarca la importancia del desarrollo de procesos decisionales honestos y transparentes, para poder “discernir” las políticas e iniciativas empresariales que conducen a un “auténtico desarrollo integral”. En particular, el estudio del impacto ambiental de un nuevo proyecto “requiere procesos políticos transparentes y sujetos al diálogo, mientras la corrupción, que esconde el verdadero impacto ambiental de un proyecto a cambio de favores, suele llevar a acuerdos espurios que evitan informar y debatir ampliamente”.

Una Encíclica actual, profunda, que aborda una temática que requiere del compromiso de todos.

Para ver el texto completo de la Encíclica Laudato Si, clickear aquí.