nadine-shaabana-313161

Reformas 4.0

La Cuarta Revolución Industrial exige que revisemos permanentemente nuestros marcos regulatorios para estar a la altura de los vertiginosos cambios que acarrea. Se terminó el tiempo de reformas escritas en piedra pensadas para perdurar 40 o 50 años. Necesitamos entornos normativos que nos permitan ser protagonistas del futuro del trabajo.

En América Latina estamos acostumbrados a movernos en entornos normativos que tienen décadas de vigencia. Nuestros marcos regulatorios fueron escritos en máquinas de escribir porque fueron concebidos para una realidad que no contemplaba la existencia de la computadora. Se trata de andamiajes jurídicos que pretendieron ordenar los impactos de la Revolución Industrial que utilizó el agua y el vapor para salir del periodo artesanal de producción y de aquella, la segunda, que introdujo la energía eléctrica para comenzar a producir en serie.

Desde que la electrónica y las tecnologías de la información comenzaron  a transformar la forma en que vivimos y trabajamos, comenzando a automatizar procesos, estos marcos comenzaron a crujir y a mostrar su obsolescencia. ¿Cuándo ocurrió esto? En las últimas décadas del siglo pasado, cuando la Tercera Revolución Industrial genero transformaciones muy profundas en nuestras sociedades.  Este hito histórico disruptivo trajo con él la descentralización de la producción y horarios de trabajo más flexibles, la aparición de nuevas industrias como la electrónica, las telecomunicaciones  y la informática, un fuerte desarrollo de la economía de servicios y fundamentalmente, el fenómeno de la globalización de la economía.

Sin embargo, nuestras normas continuaban regulando una realidad que ya no existía y se transformaba a una velocidad inédita.

Actualmente, estamos transitando un periodo que está modificando de manera vertiginosa la forma en que nos relacionamos, la forma en que vivimos y fundamentalmente está resignificando el concepto de trabajo. Empezamos a caminar por un sendero que en el transcurso de 20 años tendrá cambios más significativos y trascendentes que los que se dieron en los últimos 200 años. Acaso la temporalidad sea una aliada para poder visualizar la velocidad exponencial de las transformaciones que surgen del encuentro de varios desarrollos tecnológicos, de la convergencia de tecnologías muy sofisticadas. Ya no se trata de automatización sino de robots integrados en sistemas ciberfisicos. Inteligencia humana e inteligencia artificial.

Este proceso de transformación constante y vertiginosa que sólo beneficiara a quienes sean capaces de innovar y adaptarse, nos encuentra con esos mismos marcos regulatorios que daban cuenta de la realidad de la primera mitad del siglo XX. Este estado de cosas tan evidente sumado a los desafíos en materia educativa,  al envejecimiento de nuestras sociedades y a la necesidad de reconversión de la fuerza laboral han generado que en muchos países de la región, con diferentes grados de claridad y velocidad, se planteen la necesidad de generar entornos normativos que conecten mejor con estas transformaciones. Sin embargo, el debate parece muy superficial, impregnado por ideologías y categorías que dan cuenta del pasado y no parecen ser funcionales al presente y al futuro.

Mantener el status quo no es una opción, no se desinventan los inventos, el desarrollo exponencial de estas tecnologías y el fenómeno de convergencia es comprobable empíricamente. La energía y el tiempo no deberían gastarse en el debate sobre la nueva economía. La inversión de esos recursos  debería apuntar a debatir acerca de la forma en que vamos ser protagonistas de la nueva economía.

Las reformas ya no serán lo que fueron. Deberán ser revisadas permanentemente e incorporar conceptos estratégicos que irán apareciendo junto a la velocidad de las transformaciones.

Necesitamos que las personas que tienen la posibilidad directa de modificar el status quo, miren hacia adelante y no hacia atrás, que conecten a la educación con esta realidad, que promuevan diversas formas de trabajo formal, que faciliten el desarrollo de la economía 4.0 y que visualicen el concepto de competitividad para las geografías y los ciudadanos que representan

Quienes manifestamos un prudente optimismo para América Latina debido a la posibilidad concreta de aprovechar la ventana de oportunidad demográfica y alcanzar el desarrollo sostenible, también alertamos sobre el potencial fenómeno de darwinismo tecnológico en el que la no adaptación implicará no sobrevivir.

Mientras escribo estas líneas, leo que algunos políticos están ocupados en incrementar el gasto a través de la incorporación de empleados públicos que no agregarán valor a los ciudadanos. Parecen lejos de generar los marcos regulatorios para crear capital humano 4.0, las condiciones atractivas para la creación, radicación de empresas 4.0 y el desarrollo con inclusión. Sus agendas de este año que está finalizando tienen hojas amarillentas, llenas de notas y conceptos del siglo XX. No se los visualiza preocupados por la competitividad de sus ciudades y sus países, se mueven en una dinámica que, si no cambia, será la que nos impedirá alcanzar al futuro del trabajo y a la posibilidad de tener los trabajos del futuro.

Mi humilde deseo para este año que comienza es que los ciudadanos podamos exigir a nuestros representantes que estén a la altura de las circunstancias.

Acerca de Martín Padulla

Fundador y Managing Director de Staffingamericalatina. Martín Padulla es Sociólogo (USAL), MBA (UCA) y experto en mercados laborales. Publicó Trabajo Flexible en Sudamérica y Entornos normativos para Agencias Privadas de Empleo en América Latina, dos libros acerca de las nuevas realidades del trabajo.

Sigue a Martín Padulla en Twitter: @MartinPadulla

mpadulla@staffingamericalatina.com

Acerca de staffingamericalatina

Es el único medio digital independiente especializado en los mercados laborales de América Latina.

Genera y difunde contenidos, investigaciones y desarrollos sobre temáticas como Empleabilidad, Empleo Juvenil, Formación para el Empleo, Trabajo Decente, Agencias Privadas de Empleo, Políticas activas de Empleo, Teletrabajo, Articulación Público-Privadas de acciones tendientes a la generación de Trabajo Decente, Empleos Verdes y Responsabilidad Social Empresaria.

Es el punto de encuentro para empresas, proveedores, candidatos, empresas de servicios, académicos y profesionales independientes de América Latina y el Mundo.

Sigue a staffingamericalatina en Twitter: @staffingal

Related News

Comments are closed