Screenshot 2017-10-25 19.35.59

¿Qué aprendió Google del Proyecto Aristóteles?

Mucho se habla y escribe acerca de la especialización tecnológica y científica como llave para la empleabilidad, sin embargo un estudio de Google sorprendió a la compañía.

No son pocas las empresas y entidades que han comenzado difundir entre los jóvenes la importancia de iniciar una carrera STEM con el fin de mejorar, entre otras cosas, su empleabilidad.

Las profesiones ligadas a las STEM proliferan y algunas estimaciones apuntan que lo seguirán haciendo en los próximos tres años, hasta 2020. Y lo harán en la misma medida que la tecnología se expande y las empresas adaptan sus negocios a ella.

Google en 2008, cuando dio a conocer las conclusiones del llamado ‘Project Oxygen’ tuvo su primer indicio: el conocimiento técnico era importante, pero no tan relevante como las habilidades blandas. La tecnológica, tras introducir un algoritmo que tenía por objetivo afinar la contratación en términos de clasificación de los mejores estudiantes de informática, permitió también entender en el 2013 que entre las ocho cualidades más importantes que tenían los empleados más exitosos de Google, las competencias STEM estaban en último lugar.

Las habilidades más relevantes eran principalmente blandas y se vinculaban a “ser un buen coach, saber comunicarse y escuchar, poseer conocimientos sobre los demás (incluidos otros valores y puntos de vista diferentes), tener empatía y saber apoyar a los colegas, ser un pensador crítico y un solucionador de problemas, y poder hacer conexiones a través de ideas complejas.

Google decidió ir por más: convoco a antropólogos y etnógrafos para profundizar aún más en los datos, amplió sus prácticas de contratación anteriores para incluir estudiantes de carreras de humanidades, artistas e, incluso, de MBA. A esta iniciativa se le llamó ‘Proyecto Aristóteles’ y dividía a sus equipos en ‘A’, más especializados y reunidos con los mejores científicos, y ‘B’ compuesto por “ los otros”.

Los resultados del proyecto mostraron que las ideas más importantes y productivas para la compañía provenían de los equipos ‘B’, poseedores de un amplio abanico de habilidades blandas como la generosidad, curiosidad hacia las ideas de sus compañeros de equipo, empatía e inteligencia emocional.

Evidentemente las habilidades STEM son necesarias pero no suficientes,  necesitamos conformar equipos con jugadores formados con habilidades múltiples para agregar valor

Related News

Comments are closed