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No hay futuro del trabajo sin innovación social

Por Denis Pennel

Los mercados laborales han atravesado cambios significativos durante la última década y todo parece indicar que este proceso continuará acelerándose en los próximos años. En respuesta a estos cambios, la World Employment Confederation (WEC) publicó un Manifiesto que promueve la generación de mercados laborales abiertos, inclusivos, y sostenibles, que se ajusten a las realidades de la vida y el trabajo en el siglo XXI.

“No hay futuro del trabajo sin Innovación Social” explora los desafíos y las oportunidades que se presentan en los mercados laborales volátiles de la actualidad. Brinda a  hacedores de políticas públicas, al sector de los negocios y a otros sectores de interés, de una serie de recomendaciones clave para navegar el camino que tenemos por delante, para genera los mercados laborales eficientes y resilientes que se necesitan para impulsar el crecimiento y la competitividad.

La innovación social se encuentra en el corazón mismo de las recomendaciones de políticas públicas. Proponen la revisión completa de la estructura social que sostiene la forma en que organizamos, clasificamos, apoyamos y regulamos el trabajo. Actualmente, el trabajo es cada vez más diverso y debe abordar y nutrir distintas formas de trabajo decente si queremos que nuestras economías florezcan.

Las recomendaciones advierten que los mercados laborales que funcionan adecuadamente necesitan de políticas laborales que se adecuen a las necesidades de las empresas, al mismo tiempo que sostienen los derechos y las protecciones de los trabajadores. Para las empresas, la innovación social es clave. Les permite permanecer ágiles y prosperar, confiadas en la idea de que pueden atraer y retener a la fuerza de trabajo que posee el conjunto de habilidades que necesitan. Para los trabajadores se traduce en derechos portátiles, nuevas formas de representación colectiva, acceso a vivienda y créditos, así como también pensiones y licencia por enfermedad, todo esto a lo largo de todas sus vidas.

El Manifiesto destaca algunas modificaciones estructurales que impulsan el cambio en los mercados laborales. Esto incluye el nuevo entorno económico y la economía on-demand que está desafiando los modelo de negocios tradicionales y eliminando las líneas entre los servicios y la industria; la forma en que se organiza actualmente el trabajo, basado en el  global supply change management, que deriva en un crecimiento del outsourcing, del trabajo online y basado en proyectos; las actitudes cambiantes en torno al trabajo, con una creciente individualización y la necesidad de realización; el nuevo abordaje a las habilidades y competencias y al aprendizaje de por vida; y el avance hacia la digitalización que le permite a las personas trabajar desde prácticamente cualquier lugar, eliminando la cultura de control de la oficina que incluye el esquema de 9 am a 5 pm.

En este nuevo mundo del trabajo necesitamos revisar ciertas premisas clave sobre las que se asentó nuestro sistema de protección social. Las nuevas formas de trabajo que emergen necesitan ser clasificadas – ¿los trabajadores son empleados o están autoempleados?- De cualquier manera, estos trabajadores online dispersos deben organizarse, estar representados y tener garantizadas condiciones de trabajo seguras y decente. Al mismo tiempo, debemos apoyar a los trabajadores en la gestión de riesgos, tales como periodos de inactividad, enfermedad y pensiones, al mismo tiempo que protegemos a los trabajadores más vulnerables de nuestra sociedad, tales como los jóvenes, los trabajadores mayores, y las minorías étnicas, evitando la competencia desleal y el social dumping.

Junto con estos desafíos, debemos abordar preocupaciones más amplias, tales como preservar la privacidad de datos y brindar aprendizaje de por vida y apoyo en las carreras profesionales de las personas mientras llevan adelante vidas laborales más fluidas, con periodos de empleo, otros de autoempleo, de múltiples empleos, e, inevitablemente, periodos de inactividad.

El Manifiesto brinda 5 recomendaciones de políticas públicas, instando a gobiernos y administraciones a crear un entorno regulatorio que reconozca e incluya tendencias emergentes.

En primer lugar, insta a generar un acceso seguro y equitativo al mercado laboral mediante diversas formas de trabajo. Esto incluye arreglos contractuales flexibles que eviten la competencia desleal, apoyo a todos los trabajadores por igual y promoción de la creación de empleos. Luego, llama a la creación de un trabajo justo para todos, garantizando condiciones de trabajo decente más allá del tipo de contrato de empleo, respetando y sosteniendo los derechos de los trabajadores, incluyendo salarios, y condiciones de higiene y seguridad.

Las recomendaciones también instan a un nuevo pacto social, donde la modernización de los esquemas de protección social refleje los nuevos modelos de trabajo. Los beneficios sociales, incluyendo salud, pensión, licencia por enfermedad, y vacaciones pagas, deberían ser transferibles y asociados a los individuos, no a su trabajo. Se debe ponderar la seguridad del mercado laboral por sobre la seguridad de un empleo, logrando equidad en términos de costos laborales y contribuciones colectivas entre diferentes formas de trabajo, para de esa forma reconciliar flexibilidad y seguridad. Fundamentalmente debemos repensar como financiamos la protección social en el futuro para brindar estas seguridades.

Las habilidades y un abordaje estratégico para formar a las personas con las habilidades que necesitan para triunfar en el mercado laboral, es un tema clave. Capacitar tanto en habilidades duras como blandas, e implementar el aprendizaje de por vida y la mejora y/o reemplazo de habilidades serán una parte esencial del nuevo abordaje en políticas públicas, si los países quieren aprovechar las oportunidades del crecimiento económico.

Finalmente, el Manifiesto de la World Employment Confederation convoca a los hacedores de políticas públicas a establecer una intermediación del mercado laboral responsable. Necesitamos organizaciones que guíen y apoyen a los trabajadores a través de carreras más flexibles y que trabajen de manera cercana con las empresas uniendo oferta y demanda en un mercado laboral más diverso. Promover la cooperación cercana entre servicios públicos y privados de empleo es clave, como así también lo es garantizar que los estándares de calidad y las regulaciones sean aplicados en todos los mercados, incluyendo los de fronteras.

Si nos ponemos en acción ahora, podemos construir un mercado laboral a prueba del futuro que impulse su biodiversidad y proteja un entorno de trabajo que es abierto, habilitador, inclusivo y sostenible.

 

Acerca de Denis Pennel

Managing Director de Ciett y Eurociett. Denis Pennel es un experto en mercados laborales con profundo conocimiento y años de experiencia relacionados con el Empleo a nivel global y europeo. Acaba de publicar “Travailler pour soi”, un libro acerca de las nuevas realidades del trabajo.

Sigue a Denis en Twitter @PennelDenis

Acerca de WEC

Como Confederación Mundial del Empleo, WEC es la voz del sector del empleo a nivel mundial, representando habilitadores de mercados laborales en 50 países y a 7 de las empresas más grandes de soluciones en fuerza laboral. WEC brinda un acceso y compromiso único con hacedores internacionales de políticas (OIT OCDE, Banco Mundial, FMI, OIM, UE) y grupos de interés (sindicatos, la academia, think tanks, ONGs). Sus principales objetivos son ayudar a sus miembros a desarrollar sus negocios en un marco legal regulado de manera positiva y ganar reconocimiento por la contribución positiva que hace el sector al mejor funcionamiento de los mercados laborales.

Sigue a WEC en Twitter @WECglobal

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