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Multiplicidad en el espacio de trabajo y el arte de simplificar la complejidad

Por Denis Pennel

La fuerza laboral actual se caracteriza por la multiplicidad. Multiplicidad de contratos, de expectativas, de género, de etnias, y de generaciones. En el espacio laboral del siglo XXI ya no existe una misma talla para todos. Las organizaciones requieren de soluciones a medida y las empresas están aumentando la diversificación para satisfacer sus necesidades.

Entonces, ¿Cuáles son estas multiplicidades y que impacto tienen en el espacio laboral?

En primer lugar, hay multiplicidad de contratos. En los últimos treinta años los contratos han evolucionado más allá de la relación laboral por tiempo indefinido y de han ampliado para incluir un amplio abanico de variaciones. Actualmente tenemos contratos a plazo fijo, donde las persones son contratados por un periodo específico de tiempo para desarrollar una tarea; contratos part-time, donde los trabajadores son contratados para trabajar quizás dos o tres días por semana; los contratos freelance, donde las personas trabajan para una organización cuando la misma los necesita; cuentapropistas, donde las personas forman una empresa que luego es contratada para llevar adelante una tarea particular; y contratos de aprendizaje, donde los trabajadores trabajan y estudian para obtener calificaciones. En mercados como Francia o Bélgica, hay más de 30 tipos de contratos distintos y las empresas emplean persona en una decena de formas diferentes. Estos contratos se ajustan a las necesidades de las empresas y, cada vez más, a las de los trabajadores.

Esto nos lleva a la segunda multiplicidad – la de expectativas. Muchas personas quieren trabajar para vivir, no vivir para trabajar, y buscan un mejor equilibrio entre vida y trabajo, con flexibilidad respecto a cuándo y cómo trabajar. Quizás quieren más tiempo libre para desarrollar hobbies, cuidar de niños o parientes mayores. Más allá de la motivación, las expectativas dentro de la fuerza de trabajo varían ampliamente. El joven que está comenzando a trabajar y quiere desarrollar su carrera tiene expectativas muy diferentes que el hombre de 60 años que quiere trabajar part-time en las vísperas de su jubilación, o de la joven madre que quiere salir a las 4pm todos los días para poder pasar a buscar a sus hijos por el colegio. Cada una de estas personas comparte el espacio laboral con las otras, pero tienen expectativas muy diferentes de sus vidas laborales. También observamos multiplicidad en la localización física de los trabajadores. La globalización implica que las empresas pueden tener empleados en todo el mundo, pero incluso aquellos trabajadores que están en la misma locación trabajarán cada vez más de manera remota o desde sus casas.

La siguiente multiplicidad es de género y etnia. Hay más mujeres trabajando que nunca. En Europa y EEUU, es una norma establecida que haya mujeres en el trabajo, mientras que, por ejemplo en Japón, todavía hay que trabajar para suavizar el camino de las mujeres al trabajo por fuera de sus hogares. Lo mismo aplica a la etnicidad. En nuestras sociedades multiculturales, experimentamos muchas nacionalidades y trasfondos étnicos diferentes trabajando bajo un mismo techo corporativo. A pesar de que su trabajo puede ser el mismo, sus valores y motivaciones pueden diferir ampliamente.

Otra multiplicidad es la de las generaciones. Las demografías en envejecimiento, combinadas con edades jubilatorias cada vez mayores significan que actualmente no es poco común tener a tres generaciones en el espacio laboral. Actualmente, en muchos lugares de Asia la edad jubilatoria supera los 70 años, fenómeno que también se está extendiendo en occidente. El resultado es la convivencia de diferentes generaciones en la fuerza laboral, cuyas expectativas y motivaciones varían ampliamente. Los Baby Boomers mayores de 55 años crecieron con una visión más bien clásica de lealtad laboral que lleva a avances y recompensas. La Generación X busca más independencia y libertad, y es factible que cambie de trabajo varias veces. Mientras tanto, la Generación Y, que está accediendo al mercado laboral, buscan culturas más colaborativas donde sean escuchados y se sientan valorados.

A pesar de que, sin lugar a dudas, esta multiplicidad es enriquecedora, y puede brindar muchos beneficios a las empresas, también es un campo minado que demanda una navegación sumamente cuidadosa. En un mundo laboral cada vez más complejo, las organizaciones necesitan la ayuda de especialistas para simplificar y gestionar procesos. Buscan expertos que los guíen y les den su apoyo para aprovechar el potencial que ofrece esta multiplicidad. Esto se traduce en una oportunidad importante para el sector del empleo. Como el Profesor Thomas Malone, Director Fundador del Centro de Inteligencia Colectiva del MIT, aseveró correctamente: “Cultivar Comunidades de Trabajadores será una de las disciplinas clave de los negocios del siglo XXI”.

Acerca de Denis Pennel

Managing Director de Ciett y Eurociett. Denis Pennel es un experto en mercados laborales con profundo conocimiento y años de experiencia relacionados con el Empleo a nivel global y europeo. Acaba de publicar “Travailler pour soi”, un libro acerca de las nuevas realidades del trabajo.

Sigue a Denis en Twitter @PennelDenis

Acerca de WEC

Como Confederación Mundial del Empleo, WEC es la voz del sector del empleo a nivel mundial, representando habilitadores de mercados laborales en 50 países y a 7 de las empresas más grandes de soluciones en fuerza laboral. WEC brinda un acceso y compromiso único con hacedores internacionales de políticas (OIT OCDE, Banco Mundial, FMI, OIM, UE) y grupos de interés (sindicatos, la academia, think tanks, ONGs). Sus principales objetivos son ayudar a sus miembros a desarrollar sus negocios en un marco legal regulado de manera positiva y ganar reconocimiento por la contribución positiva que hace el sector al mejor funcionamiento de los mercados laborales.

Sigue a WEC en Twitter @WECglobal

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