0455 1

Llegó el momento de liberar el trabajo y abrazar la hibridación

Por Denis Pennel

Vivimos en una era de hibridación. La alguna vez marcada demarcación entre compradores y vendedores, trabajadores y empleadores, global y local, está siendo borrada y un nuevo abordaje híbrido está surgiendo en muchas áreas de la vida. Los consumidores están asumiendo el rol de activistas y seguidores; y las organizaciones que son feroces competidoras también están uniendo fuerzas y colaborando para habilitar nuevos mercados. En estos días, incluso nuestros autos son multi-tasking con sus motores tanto eléctricos como a combustible, mientras que los restaurantes han dado la bienvenida al hibridismo hace ya tiempo, sirviendo comida fusión que mezcla gastronomías de todo el mundo.

Inevitablemente, el mundo del trabajo no ha escapado a esta hibridación. Los límites entre la vida laboral y la privada son cada vez más fluidos, dado que la tecnología ha convertido a la separación entre hogar y oficina en algo cada vez más irrelevante. Actualmente respondemos e-mails a la noche desde nuestra casa, y manejamos nuestro home banking durante el día desde la oficina. El trabajo y el ocio se solapan en un fenómeno que algunos llaman “bleisure”.

Una nueva generación de “slashers” está emergiendo en el mercado laboral, con personas que combinan varias actividades al mismo tiempo. Las carreras laborales “fijas” están cediendo ante el crecimiento del trabajo de portfolio, con individuos que disfrutan de un conjunto híbrido de habilidades y trabajos –ej. Especialista IT durante el día/instructor de yoga por la noche.

Donde más se destaca esta hibridación es en el área de los contratos laborales. La vieja delimitación entre trabajador asalariado, trabajador part-time, trabajador independiente, está siendo reemplazada por una serie de nuevas formas de empleo que constituyen un híbrido entre empleo asalariado e independiente, y trabajo permanente y temporario.

Los países de todo el mundo están respondiendo a esta nueva realidad hibrida, y creando nuevos tipos de contratos. Por ejemplo, Italia introdujo un tercer tipo de estatus de trabajador; España ha establecido un contrato para trabajadores independientes que son económicamente dependientes; mientras tanto, Alemania presentó un contrato cuasi asalariado, que se ubica en algún punto intermedio entre trabajador asalariado y trabajador independiente. Existe una importante zona gris entre los trabajadores asalariados y los independientes.

En efecto, el trabajo se ha modificado genéticamente, y no siempre resulta fácil clasificarlo. Los trabajadores de la gig-economy personifican esta paradoja. ¿Son empleados por las plataformas digitales para las que trabajan y a las que están subordinados? ¿O son emprendedores independientes con control sobre cuando y como trabajan?

Más allá de cual sea la respuesta, debemos reconocer que el mercado laboral actual se ha diversificado. Buscar promover una sola forma de trabajo como la preferible ya no tiene sentido. Tanto las empresas como los trabajadores tienen una diversa variedad de necesidades, y el mercado laboral debe reinventarse para reconciliar lo que suelen ser expectativas contradictorias de ambas partes en lo que refiere a libertad, seguridad, flexibilidad y protección.

Equilibrar seguridad y flexibilidad, brindando mayor autonomía a las personas sobre sus vidas laborales, al mismo tiempo que se las protege del trabajo precario, es un desafío que los gobiernos deberán abordar en los próximos años. Reconciliar las necesidades de una fuerza laboral cada vez más independiente, dispersa, y móvil, es un desafío para las empresas, los trabajadores, y organizaciones tales como los sindicatos. Necesitamos brindar una amplia variedad de formas de trabajo, y garantizar que las personas sigan teniendo acceso a los derechos y protecciones sociales, mientras pasan de trabajo en trabajo con una variedad de contratos y formas de empleo.

Algo es claro: la diversidad está en pleno crecimiento en los mercados laborales complejos, volátiles e inciertos de la actualidad. Debemos promoverla, al mismo tiempo que buscamos nuevas e innovadoras soluciones para garantizar que los derechos y protecciones sociales se mantengan a tono con esta nueva realidad.

Los gobiernos deberán renovar los contratos sociales para garantizar que los derechos y beneficios sociales, tales como licencias por enfermedad, vacaciones pagas, jubilaciones, y pagos por desempleo, sean portátiles y se anexen al individuo a lo largo de su vida laboral, incluyendo su semi-jubilación y jubilación completa. Deberemos crear cooperativas de trabajadores que apoyen a combinaciones hibridas de trabajo que sean pertinentes en los mercados laborales del siglo XXI –tales como nuevas formas de trabajo que combinen trabajo y estudio, o trabajo y semi jubilación, o trabajo asalariado e independiente. Debemos también re-pensar los beneficios sociales mínimos, los mecanismos de seguros y los beneficios de reemplazo de ingresos, de manera tal que sean aplicables a este crecimiento número de opciones.

Para brindar estos sistemas de beneficios completos, se necesitará que la financiación también sea distinta –probablemente ampliando el sistema impositivo para garantizar que todos contribuyan y todos se encuentren cubiertos de por vida, desde la educación al trabajo, en periodos de desempleo, en periodos de re-entrenamiento, y, finalmente, en la jubilación. En otras palabras, un mercado del empleo híbrido requerirá de soluciones híbridas.

Acerca de Denis Pennel

Managing Director de Ciett y Eurociett. Denis Pennel es un experto en mercados laborales con profundo conocimiento y años de experiencia relacionados con el Empleo a nivel global y europeo. Acaba de publicar “Travailler pour soi”, un libro acerca de las nuevas realidades del trabajo.

Sigue a Denis en Twitter @PennelDenis

 

Acerca de WEC

Como Confederación Mundial del Empleo, WEC es la voz del sector del empleo a nivel mundial, representando habilitadores de mercados laborales en 50 países y a 7 de las empresas más grandes de soluciones en fuerza laboral. WEC brinda un acceso y compromiso único con hacedores internacionales de políticas (OIT OCDE, Banco Mundial, FMI, OIM, UE) y grupos de interés (sindicatos, la academia, think tanks, ONGs). Sus principales objetivos son ayudar a sus miembros a desarrollar sus negocios en un marco legal regulado de manera positiva y ganar reconocimiento por la contribución positiva que hace el sector al mejor funcionamiento de los mercados laborales.

Sigue a WEC en Twitter @WECglobal

Related News

Comments are closed