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El trabajo 4.0 busca talento 4.0

La informatización y digitalización de todos los procesos definen a la empresa 4.0. Nuevos formatos de trabajo y tareas que no existían hace muy poco tiempo atrás requiere nuevas habilidades

 

Desde aquella noche de junio de 1816 en esa casa alquilada por Lord Byron en Ginebra cuando Mary Shelley  concibió a Frankenstein, el hombre le teme a lo que las criaturas ideadas por él puedan causarle.  En esta Cuarta Revolución Industrial que es en sí una revolución del conocimiento, la tecnología y la innovación que transforma a una velocidad sin precedentes el mercado laboral, los robots han pasado a ser la principal causa de temor.

Los robots se quedaran con nuestro trabajo, dicen algunos. El conocimiento, la tecnología y la innovación son producidos por personas, dicen otros.

Parece imprescindible y urgente sustituir la preocupación y el temor por una estrategia definida y acciones coordinadas.

La automatización a gran escala ha generado el concepto de industria 4.0. Esta digitalización de la industria implica la desaparición de algunos puestos de trabajo y la creación de otros. Es cierto que existe sustitución y también es verdad que se observa complementariedad. Desde la mirada del trabajador menos calificado, las máquinas y las cosas se conectan y comunican. La vieja fábrica se transforma en industria inteligente y el nivel de incertidumbre ante el futuro del trabajo crece.

¿Estamos ante un fenómeno nuevo en la historia? En el siglo XVIII, los economistas debatían sobre las consecuencias de la industrialización en el mercado laboral; hoy el debate gira en torno a los robots, el Internet Industrial de las Cosas, al inteligencia artificial y el nuevo orden; académicos como Erik Brynjolffson, Director del MIT Initiative on the Digital Economy y autor del libro “The Second Machine Era” o “La segunda era de las máquinas” plantea que la sociedad tiene que sopesar cómo debe regular el nuevo bienestar económico.

Lo que está ocurriendo con los robots es comparable con lo que sucedió en su momento con las máquinas agrarias, la idea de que el progreso tecnológico sustituye trabajo. Si miramos datos actuales, podemos observar que el país con mayor cantidad de robots cada 10 mil trabajadores en el Mundo es Corea del Sur y que su tasa de desempleo es 3,7%. Una revolución educativa basada en tecnología, idioma ingles y habilidades socioemocionales transformó ese país literalmente de pobre a rico en 30 años. La robótica no parece ser el problema.

Si miramos esto desde una perspectiva histórica, podemos observar que a largo plazo, cada vez más gente trabaja pero que estos procesos requieren de adaptación. La empresa 4.0 no significará desplazamiento del capital humano en tanto y en cuanto este evolucione para adaptarse al cambio. El trabajo 4.0 estará en donde encuentre el talento 4.0 para poder desarrollarse.

Como los trabajadores no pueden reconvertirse tan rápidamente, sobra trabajo para algunos y falta trabajo para otros. En este contexto, la improvisación o la inacción en la gestión de esta transición puede implicar fenómenos sociales muy negativos y costosos para nuestras sociedades.

El denominado mercado laboral 4.0 implicará interrelación y cambio de roles entre profesionales y robots. Se trata de un cambio de paradigma con la tecnología como driver. Un verdadero cambio cultural que es necesario gestionar de manera adecuada.

Entre la mirada de los apocalípticos y la de los optimistas tóxicos, se encuentra la necesidad de crear talento 4.0 y hacerlo a la velocidad que exigen las transformaciones que estamos viviendo. También y fundamentalmente,  se encuentra la necesidad de contener a aquellos que no podrán reconvertirse a la velocidad que exige el mercado laboral 4.0

Es necesario promover la alfabetización digital y diseñar programas de formación continua de competencias basadas en la demanda.  La educación debe virar hacia la formación de nuevos perfiles profesionales que nos permitan responder a la demanda de los próximos años

Las típicas fábricas latinoamericanas incrementarán su flujo de datos e interconectividad. Es evidente que estamos ante un cambio de mano de obra manual por el manejo de software, esto implica que esta nueva generación de trabajadores deba desarrollar altamente sus habilidades digitales, las habilidades STEM, habilidades socioemocionales y fundamentalmente aprender a desaprender para reaprender en un mercado laboral exponencialmente más sofisticado y cambiante.

La robotización del mercado laboral requiere de marcos regulatorios modernos, dinámicos e inclusivos; políticas activas de empleo que promuevan la formación y el fácil acceso a diversas formas de trabajo sin resignar derechos para los trabajadores. Servicios públicos de empleo que trabajen sobre la empleabilidad de los más vulnerables apoyándose fuertemente en los servicios privados de empleo que por definición son más agiles y tienen más cercanía con el sistema productivo. Un variado menú de alternativas deben experimentarse e implementarse en paralelo para hacer frente a este cambio profundo: explorar el concepto de ingreso básico universal, modernizar los programas de seguridad social e implementar redes de seguridad para las nuevas formas de trabajo,  crear derechos sociales portables y transferibles, implementar el modelo flexicurity, desarrollar la formación dual, fortalecer programas de aprendizaje, promover el emprendedorismo, establecer nuevas redes de seguridad para proteger a los individuos más que a los empleos amenazados, fomentar sistemas de aprendizaje durante toda la vida con certificación de competencias que deben actualizarse permanentemente, entre otras iniciativas.

Tenemos la gran oportunidad de aprovechar la presión demográfica junto a la mejora de la productividad y la competitividad que logran alcanzar los autómatas. La inteligencia artificial puede potenciar la inteligencia humana y retroalimentarse a través de la innovación y la disrupción. La creatividad y la pasión latinoamericana pueden hacer el resto.

Sólo si entendemos que no podemos abordar este periodo de la historia con categorías del pasado, tendremos la posibilidad cierta de lograrlo. Requiere foco y decisión.

 

Acerca de Martín Padulla

Fundador y Managing Director de Staffingamericalatina. Martín Padulla es Sociólogo (USAL), MBA (UCA) y experto en mercados laborales. Publicó Trabajo Flexible en Sudamérica y Entornos normativos para Agencias Privadas de Empleo en América Latina, dos libros acerca de las nuevas realidades del trabajo.

Sigue a Martín Padulla en Twitter: @MartinPadulla

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