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El G20 debe actuar ya para construir un mundo del trabajo nuevo, próspero y sostenible

Por Alain Dehaze*

La tecnología y la hiper-conectividad han transformado nuestras vidas. Los taxis vienen de Uber; las pizzas a través de Deliveroo; los libros y la música mediante Amazon; y las películas de incontables servicios de streaming.

Mientras que los emprendimientos y los innovadores han encabezado el ataque aprovechando el poder de la era digital, los gobiernos y los reguladores han quedado relegados. Nuestra comunidad de negocios y nuestras economías necesitan con urgencia un apoyo adecuado y políticas globales que preparen mejor a nuestra fuerza laboral para las demandas del futuro.

La revolución apenas ha comenzado –pero ya está afectando el trabajo. Por ende, es clave que  una de las task forces de las economías desarrolladas y emergentes del G20 que se reunieron en Hamburgo este año, se focalice en el empleo y la educación.

También es clave que la voz de los negocios sea escuchada en este nivel mundial de diseño de políticas públicas.

En los últimos siete años, Adecco Group ha tenido el privilegio de ser un participante activo en este proceso de definición de agenda, como miembro del grupo de trabajo de Empleo del B20. Ha brindado su expertise y recomendaciones para garantizar que nuestros mercados laborales se ajusten al propósito.

Por encima de las recomendaciones que alimentan el conjunto de medidas a ser aprobadas por líderes de estado del G20, se encuentran alternativas para combatir los desafíos que genera el rápido cambio tecnológico.

La digitalización, la robotización y la inteligencia artificial están alterando de forma dramática como trabajamos. Como en revoluciones industriales previas, algunos trabajos de baja calificación están desapareciendo con el avance de las máquinas. La automatización también se está moviendo a zonas de mayor calificación, impulsando una mayor adaptación y transformación. Las profesiones emergentes requieren que las personas desarrollen nuevas habilidades y adopten nuevas actitudes para el trabajo.

La escalera laboral tradicional también se está erosionando para muchos, dando lugar a una carrera red, donde los movimientos hacia los lados pueden ser tan importantes como los ascensos. No sólo está transformándose la naturaleza de nuestro trabajo, sino también la manera en que trabajamos.

El mundo actual se caracteriza por las diversas formas de empleo: contratos permanentes o a plazo fijo; empleo directo en un espacio de trabajo tercerizado; trabajo de agencia; plataformas; cooperativas de trabajadores independientes; empleo directo; lo que se te ocurra.

Esta diversidad está establecida y se le debe dar la bienvenida. Además de tratarse de una necesidad de satisfacer la creciente demanda de flexibilidad por parte de las generaciones más jóvenes que ingresan al mercado, las modalidades diversas de trabajo permiten que el talento actualmente ausente, fundamentalmente mujeres, accedan a trabajos.

Sin embargo, la diversidad y el cambio tecnológico requieren de un marco regulatorio adecuado. Quedan muchos obstáculos. El grupo de empresas del B20 que brinda recomendaciones al G20 ha urgido a los poderes globales a:

  • Promover mercados laborales abiertos, dinámicos e inclusivos eliminando barreras legales y estructurales, fomentando el emprendedorismo femenino,  creando más oportunidades laborales para las mujeres, y alineando la legislación de inmigrantes con las necesidades de las empresas.
  • Aprovechar el potencial del cambio tecnológico mediante mejor educación y formación, emprendedorismo y marcos innovadores reduciendo los trámites burocráticos, invirtiendo en habilidades de futuro y el desarrollo de capacidades específicas de cada país; e impulsando el espíritu emprendedor.
  • Crear un campo de juego de nivel mundial y promover la competencia justa implementando adecuadamente legislaciones nacionales, promoviendo cadenas de suministro sustentables y reforzando la conducta responsable de negocios para crear un campo de juegos mundial para los derechos humanos.  pro

Más allá de esos amplios pasos, hay más caminos en los que podemos potenciar nuestra respuesta a las demandas del mercado laboral en la era digital.

  • Se deben eliminar las restricciones y regulaciones que limitan a los proveedores de distintas formas de trabajo. Por ejemplo, se debe reconocer y no inhibir el rol de las empresas de soluciones de fuerza laboral en la preparación de los trabajadores del futuro. La confusión de que el trabajo (temporario) de agencia está menos regulado que los contratos a plazo fijo también debe ser eliminada de una vez por todas: datos de la OCDE muestra que el trabajo (temporario) de agencia tiene muchas más legislación de protección laboral que los contratos tradicionales. Sin embargo, los trabajadores que no tienen contratos permanentes suelen tener condiciones menos favorables. Una regulación adecuada que genere un equilibrio entre flexibilidad y seguridad es clave para impulsar la eficiencia del mercado laboral y la competitividad nacional.
  • Los trabajadores deben tener una protección laboral adecuada. Las políticas y leyes existentes suelen estar diseñadas para las formas tradicionales de trabajo, ignorando las necesidades únicas de los modelos alternativos que vienen ganando terreno. Las medidas de “flexiguridad”, pioneras en Dinamarca, deberían prosperar ya que reflejan mejor el equilibrio entre las necesidades económicas de las empresas por mayor flexibilidad y la obligación de apoyar a los trabajadores, más allá de la duración de los contratos laborales.
  • Los gobiernos deben introducir políticas activas de trabajo, tales como esquemas de formación, para promover la empleabilidad de los trabajadores, y conectar los subsidios con las medidas de empleo.
  • Debemos analizar como pensamos y hablamos sobre el trabajo. Frecuentemente, las plataformas, el trabajo de agencia, las cooperativas de freelancers, y otras, son descriptos como “nuevas”, implicando que el trabajo “viejo” o “tradicional” es más estable o confiable. De hecho, las relaciones “no tradicionales” de trabajo se están convirtiendo en la nueva regla. Las Perspectivas Sociales y de Empleo de la OIT muestran que sólo el 17% de la fuerza laboral mundial tiene contratos permanentes por tiempo completo. Francia y Bélgica solas tiene más de 30 tipos de contratos laborales distintos, siendo cada uno de ellos adecuado para las empresas y el personal.

La creciente diversidad de las relaciones laborales es buena para todos. Los empleadores tienen diferentes prioridades y requisitos en este área definida por el avance de las máquinas y tres generaciones trabajando codo a codo. Madres de niños pequeños, millennials y los semi-jubilados tienen motivadores distintos, y cada grupo necesita flexibilidad para elegir en el trabajo y equilibrar sus prioridades.

El grupo de trabajo de Empleo y Educación del B20  en Alemana, apunta a abordar los desafíos asociados con el rápido desarrollo tecnológico, el desarrollo de nuevas habilidades necesarias para mercados laborales que cambian velozmente, y las reformas estructurales requeridas para mejores y más amplias oportunidades de empleo.

Sólo podemos alcanzar estos objetivos e ingresar más gente en el mercado laboral mediante la provisión de una variedad de contratos laborales y marcos regulatorios. El trabajo de agencia y el autoempleo existen desde larga data. La diversidad de formas de trabajo trae nuevas oportunidades. La tecnología que evoluciona rápidamente ha llegado para quedarse. Ahora debemos abrazar estos cambios al nivel del G20 para construir sociedades prosperas y sostenibles para todos.

*Alain Dehaze es CEO de Adecco Group.

Fuente: LinkedIn

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