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Debemos nutrir la biodiversidad del mercado laboral

El Darwinismo tiene la clave para ajustarse al nuevo mundo del trabajo.

Por Denis Pennel

“No es la más inteligente de las especies la que sobrevive; no es la más fuerte la que sobrevive; la especie que sobrevive es la que mejor se adapta y ajusta al cambiante ambiente en el cual se encuentra”. El Origen de las Especies, Charles Darwin, 1859

El mundo se enfrenta a una revolución del trabajo. Para sobrevivir debemos atender las palabras de Charles Darwin y adaptarnos y ajustarnos para adecuarnos a nuestro cambiante entorno.

Una biodiversidad floreciente

Los mercados laborales actuales se caracterizan por la biodiversidad. En comparación con el modelo de la década de 1960, del hombre blanco proveedor, la fuerza laboral nunca ha sido tan diversa como lo es hoy: las mujeres comprenden casi 50% de la fuerza laboral en muchos mercados, coexisten cuatro generaciones de trabajadores en las empresas, hay minorías étnicas, discapacitados, y adultos mayores en el mercado laboral. Estas diferentes “especies”, como podría haberlas definido Darwin, tienen una multiplicidad de expectativas, ya que las personas buscan mayor autonomía, flexibilidad y balance entre vida personal y laboral.

Al mismo tiempo, tenemos diversidad en los contratos laborales y los tipos de trabajo – el ADN mismo del espacio de trabajo del siglo XXI- . La economía on-demand requiere que las empresas sean más agiles y esto, combinado con digitalización y políticas públicas para frenar el desempleo, se tradujo en la enorme diversificación de las relaciones laborales y la desestandarización de las condiciones laborales. En Europa, están operando alrededor de 35 tipos de contratos distintos, incluyendo los contratos part-time, a plazo fijo, y de aprendizaje. En simultáneo, crece el número de freelancers y de trabajadores con más de un trabajo en la gig economy. A nivel mundial, más del 60% de los trabajadores no tienen contratos de empleo. En el mundo en vías de desarrollo, la mayoría se desenvuelve en el cuentrapropismo o contribuye en el trabajo familiar. Incluso entre los trabajadores asalariados, menos de la mitad (42%) trabajan con contratos permanentes.

En tercer lugar, tenemos diversidad de ecosistemas. Cada mercado laboral nacional tiene su propia complejidad e instituciones, con actores sociales que juegan roles de mayor o menor importancia, y toman diferentes abordajes a temas tales como el salario mínimo, el rol de las negociaciones colectivas, y las regulaciones rígidas vs otras más laxas.

Da la bienvenida a nuevas oportunidades

Para crear políticas laborales que se adecuen al siglo XXII, debemos respetar este frágil ecosistema y adaptarnos para sostenerlo. La biodiversidad del mundo del trabajo ofrece oportunidades para desarrollar políticas que nutren y protegen a todas las especies y ADN, y les permiten florecer.

 Al respetar la biodiversidad, impulsaremos la inclusión y la integración social, promoveremos diversas formas de trabajo y haremos crecer el empleo entre grupos vulnerables. Si, algunos trabajadores no tendrán contratos de tipo permanente, pero muchas personas –por ejemplo estudiantes, padres de niños pequeños- no quieren contratos de ese estilo.

Promover estructuras que unan oferta y demanda en el mercado laboral también impulsará la productividad y la competitividad. De igual manera, promover formas de trabajo bien reguladas y organizadas reducirá el trabajo no declarado, con el resultado de que más trabajadores disfrutarán de protección social y los gobiernos aumentarán sus ingresos por impuestos.

El abordaje de lo mismo para todos ha ido por el mismo lado que los Dodos. Ya no satisface las necesidades de las empresas, los trabajadores o  la sociedad. De la misma forma que los monocultivos intensivos no favorecen la práctica agrícola, debemos soltar la idea de que los contratos full-time permanentes son la única forma de trabajo decente. La nueva realidad demanda libertad de decisión y diversidad.

Alimentar este frágil equilibrio

Para mantener este frágil equilibrio, tenemos que abandonar el abordaje del ganador que se lleva todo, y reconocer la que diversidad del mercado laboral ha llegado para quedarse. En lugar de referirnos constantemente a las “formas no estándar de trabajo”, debemos adaptar las políticas del mercado laboral para focalizarnos en el “especies en peligro” – incluyendo a los desempleados de largo plazo, los trabajadores informales, los jóvenes y los de baja calificación.

Debemos desarrollar un entorno de mercado laboral sostenible, con un campo de juego nivelado para todos los tipos de trabajo. Las formas de trabajo que difieren de los contratos de tipo permanente no deberían costar más o enfrentar restricciones injustificadas. Tampoco deberían estar sobre-reguladas. La cooperación entre servicios de empleo públicos y privados también debería ser promovida como una forma de implementar políticas activas de mercado laboral y facilitar las transiciones laborales.

Los mercados laborales del futuro necesitarán muchas más intermediación para simplificar su creciente complejidad. Veremos emerger nuevas comunidades de trabajadores a través de las redes sociales, cooperativas y sindicatos de freelancers que actuarán como intermediarios responsables impulsando el trabajo decente de calidad, sosteniendo estándares elevados y brindando soluciones a medida para las empresas y los trabajadores.

El sector del empleo ya ha implementado soluciones innovadoras del estilo, con iniciativas tales como esquemas sociales portátiles y transferibles para los trabajadores de agencia mediante fondos sectoriales sociales complementarios, formación y pensiones bipartitas. Otros beneficios incluyen el acceso a préstamos bancarios y créditos, así como también contratos específicos. Estas iniciativas dan apoyo a los trabajadores, al mismo tiempo que reconcilian flexibilidad e incertidumbre, trayendo estabilidad y protección.

Definir un nuevo Acuerdo Social

En resumen, necesitamos un nuevo acuerdo social que se adapta a modelos flexibles basados en proyectos, y que pueda equilibrar libertad, individualismo, e incertidumbre con protección. Los derechos y beneficios sociales deben ser portátiles y estar atados al individuo y no al empleador. El fondeo de los esquemas de beneficios debe adaptarse para reflejar nuevas y diversas formas de empleo, y generar extracción fiscal a través de toda la sociedad, desde estudiantes a jubilados –quizás incluso destinando un porcentaje del IVA a fondear los esquemas de protección social-. También deberemos reforzar el reconocimiento de habilidades y focalizarnos en el aprendizaje de por vida y el desarrollo.

En el nuevo mundo del trabajo, los mercados laborales deberán adaptarse si quieren asegurar su lugar en la supervivencia de los más aptos.

 

Acerca de Denis Pennel

Managing Director de Ciett y Eurociett. Denis Pennel es un experto en mercados laborales con profundo conocimiento y años de experiencia relacionados con el Empleo a nivel global y europeo. Acaba de publicar “Travailler pour soi”, un libro acerca de las nuevas realidades del trabajo.

Sigue a Denis en Twitter @PennelDenis

Acerca de WEC

Como Confederación Mundial del Empleo, WEC es la voz del sector del empleo a nivel mundial, representando habilitadores de mercados laborales en 50 países y a 7 de las empresas más grandes de soluciones en fuerza laboral. WEC brinda un acceso y compromiso único con hacedores internacionales de políticas (OIT OCDE, Banco Mundial, FMI, OIM, UE) y grupos de interés (sindicatos, la academia, think tanks, ONGs). Sus principales objetivos son ayudar a sus miembros a desarrollar sus negocios en un marco legal regulado de manera positiva y ganar reconocimiento por la contribución positiva que hace el sector al mejor funcionamiento de los mercados laborales.

Sigue a WEC en Twitter @WECglobal

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